Si alguna vez sentiste que la gente a la que te acercabas a conversar tenía signos de querer desmayarse, lee esto para que te des cuenta que no era por tu irresistible personalidad.
Estoy convencido que el mal aliento o también llamado halitosis es un problema de cuidado personal y falta de higiene bucal. No conozco nadie que se salve de haber tenido mal aliento alguna vez en su vida, inclusive yo mismo. ¿Pero esta condición es inevitable? A decir verdad no lo es.

La razón por la que afirmo que el mal aliento es falta de higiene bucal es porque casi siempre se debe a una sobreabundancia de bacterias productoras de compuestos sulfatados volátiles, de muy mal olor, y esas bacterias podrían ser removidas con un adecuado cepillado de toda la boca. Digo de toda la boca porque no solo se debe cepillar los dientes como muchos creen ya que las bacterias no solo proliferan en la superficie de las piezas dentales sino también en las encias y las mejillas.
En la lengua forma una capa blanca que los médicos identifican como sarro, el mismo que se forma en los dientes que si no es removida produce el indeseado mal olor que muchos padecen. Pero por supuesto hay gente que se salva de ser tildadas de antihigiénicas ya que un estado corporal propio es la causante de dicha situación. Se menciona al estrés, los trastornos de los senos paranasales, las llagas bucales, caries, infecciones de encías y al tabaco como intensificadores de este estado. Se ha dicho también que el mal aliento puede producirse por los gases absorbidos del intestino y liberados a través de los pulmones. Incluso puede ser resultado del exceso de sequedad en la boca.
Esto último se da cuando las millones de bacterias se multiplican y “taponan” los orificios de salida de la saliva que estan encima de los terceros molares superioriores y debajo de la lengua. El olor a podrido pude ser signo de enfermedad de las encias o sinusitis, un olor afrutado podría ser signo de diabetes mellitus, mientras que un olor a queso en los niños puede indicar la presencia de un objeto extraño en la nariz, el olor a orina indicaría fallo renal y la resequedad puede deberse a fármacos antidepresivos o antihistamínicos.
El sentido del olfato es el se adecua más rápido a su entorno, de esta manera se puede explicar el por qué las personas que sufren de mal aliento no se percatan de ello. Una forma sencilla de saber si nuestras boquitas apestan es poner la yema del dedo índice un poco detrás del centro de la lengua para mojarla de la saliva que alli se encuentra y luego oler profundamente. Si sientes la sensación de desmayarte es hora de correr al baño a asearse la boca. Yo recomiendo cepillarse una vez al levantarse, una después de cada comida y otra al acostarse. Y recuerden lo que dijo alguien en la tele: el mal aliento equivale a tirarse un pedo en la cara de otra persona.
En caso de tener flojera de lavarse los dientes, siempre hable de lado y mirando a lontananza: le dará un aire de inteligente arrogancia.
De nada.
jajaja excelente consejo mi querido canibal. Ahora se por qué muchas veces me siento ligeramente ignorado.