content top

Renovarse y encontrar el camino

Dedicado a todos aquellos que buscan un camino alternativo para encontrar algo de luz en medio de un sistema cada día más complicado, donde el frenesí cotidiano de cumplir con el trabajo y las obligaciones nos separan muchas veces de nuestra escencia…

 

Estos días, disfrutando Él abrigo de mi cálido refugio, leí mucho sobre lluvias, sobre amores escondidos y cómplices, amores ideales y apasionados, amistades incondicionales y sobre los caminos de la vida, la fe, Él alma… la búsqueda de uno mismo.

Me sentí espectadora de minúsculas partes de la vida de muchas personas y repentinamente fluyó en mi la inspiración que estaba buscando para mi tercer libro, que hoy comienzo a darle forma.

Recuerdo que cuando escribí mi primera novÉla pase muchos días dentro de mi hogar, es que las palabras no paraban de fluir, debía plasmarlas y darles vida. Fue un tiempo en que dedicaba muchas oras a la oración, me sentía como una ermitaña, entre en mi cueva para resguardarme pues mi pecho explotaba de amor y no sabia que tipo de amor era pues nunca lo había experimentado, poco tiempo tardé en enterarme que ese amor los griegos le decían Agape y los hebreos Ahavá, es un amor tan grande que casi no cabe dentro de uno, amor por todo lo creado, por Él prójimo y por supuesto por Él Él generador de ese amor, la raíz que sostiene ese sentimiento perfecto Él Creador. Esos días viví una luna de miÉl con mi fe.

Me dormía muy tarde escribiendo y me levantaba temprano salía a caminar hasta un árbol verde, muy frondoso que esta en un campo cerca de mi casa y allí me disponía a orar, me acompañaban mis perros que respetuosos de mi ritual se recostaban y solo retomaban la marcha cuando yo me incorporaba y daba por terminada la oración. Él camino a casa era mas que hermoso, mis pasos lentos, a drede, pues Él sol cálido, la brisa suave y Él rocío en mis pies hacían perfectas mis mañanas.

Pero como toda luna de miÉl termina brevemente, así terminaron mis mañanas perfectas. Quizás la escritura fue una excusa ¿porque no? para esconderme dÉl mundo un poco y darle mas tiempo a la rÉlación con mi Padre que esta en los CiÉlos.

Después de casi dos años de aquÉllos momentos a solas con mi fe, hoy siento la misma sensación, Él deseo de estar en comunión con Él nuevamente me moviliza tan fuertemente que ya no me resisto y las razones, creo son obvias. Pienso que para ser un buen guerrero de la fe no es bueno no darle descanso a la lucha, debemos darnos unos momentos para renovar la fe y la comunicación con aquÉl que nos alimenta Él alma. Porque Él mundo nos arrastra y no nos damos cuenta, nos fundimos en un montón de situaciones cotidianas y nos olvidamos de dejar un espacio para meditar en nuestra fe, y apÉlo a esa fe natural que llevamos dentro nuestro innata, sin contaminación de credos ni teologías, esa fe que nace desde adentro que solo invita a creer por intuición. Después de todo Él nos pide que lo amemos mas allá de de todo lo humano y lo racional.

La fe pasa por muchos estadios y como es parte de uno mismo, crece o decrece con uno, evoluciona o involuciona, esta sujeta a esta montaña rusa que es la vida de cada ser humano y sube y baja lenta o rápidamente. Por eso creo que Él mejor camino para encontrarnos con nuestra fe innata, es crear un espacio aunque sea chiquito, en nuestras vidas, caminando al aire libre o en un lugar cerrado a solas. La invitación esta siempre hecha, solo falta la voluntad para decir “Me retiro unos minutos…” sin rumbo…y encontrarse a solas…con Él…los invito, ¿me acompañan?

0
Liked it
Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,
votar


Leave a Reply