Todo lo que decimos lo hacemos con cariño y amor pero también con odio, resentimienmto, coraje, celos, angustia, envidia, deseo de herir o molestar, y esto nos afecta de diferentes maneras.
Algunas veces solo porque alguien lo dijo, lo aceptamos inconscientemente como verdadero sin evaluarlo, sin analizarlo, En este sentido aun ahora podemos tener juzgados como autoridad a periodistas, catedráticos, sacerdotes y a otros. Y lo que ellos digan uno lo acepta y porque ellos lo dijeron, es verdadero. Y de ahí en adelante lo repetiremos cuando venga a caso y lo tomaremos como verdad.
También cuando la gente se dice cosas como: Las matemáticas son muy difíciles; tendrá que estudiar mucho para comprenderlas bien. Las matemáticas son imposibles; por más que estudie no las comprenderá. Ya no hay servidumbre honrada, ya las apartó de ella. Lo mismo para decretos como: ya no se encuentra nada barato. No se puede confiar en nadie, eso es muy cansado.
Recordémoslo. Lo que uno diga el inconsciente lo acepta y eso es lo que el mundo, Dios, la naturaleza nos da. Por eso siempre digamos. Eso es falso, Las matemáticas son fáciles de comprender y yo soy muy inteligente. Eso es falso, Necesito sirvienta y la que llegue va a ser muy honrada. Gracias Señor que ya lo dispusiste así. Eso es falso, Toda la gente que se me acerque o con la que tenga trato es muy honrada y digna de confianza. Gracias SENOR que ya me oíste. Eso es falso. Primeramente DIOS yo tendré la suficiente energía para llevarlo a cabo. También podemos decir siempre llego en el momento justo al lugar exalto. El transporte siempre llega al mismo tiempo que yo. Encontrare estacionamiento precisamente frente a donde voy. Todo lo que hago me produce mucho dinero. La gente es muy servicial. La gente es muy amable. Siempre encuentro gente que me da a ganar mucho dinero. Diciendo con devoción después en cada una. Gracias Señor, Padre, Jesús o Dios que me has oído
Tan fácil como esto. DIOS siempre escucha y siempre atiende