Señor, enséñanos a orar.
¿Hablas tú con Dios?… Él quiere que lo hagas. Cuando le hablas a Dios, estás orando. Jesús hablaba a menudo con su Padre celestial, y a veces prefería hacerlo a solas. La Biblia cuenta que en una ocasión “subió solo a la montaña a orar. Aunque se hizo tarde, estaba allí solo” (Mateo 14:23).
¿Dónde puedes orar al Dios a solas?… Tal vez en tu habitación antes de acostarte. Jesús dijo: “Cuando ores, entra en tu cuarto privado y, después de cerrar tu puerta, ora a tu Padre” (Mateo 6:6). ¿Oras cada noche antes de dormir?… Deberías hacerlo.
Jesús oraba también cuando estaba con otras personas. Cuando murió su amigo Lázaro, oró con otros en el lugar donde lo habían enterrado (Juan 11:41, 42). Además, Jesús oraba cuando se reunía con sus discípulos. ¿Vas a reuniones donde se ora?… Por lo general, en estas ocasiones un adulto pronuncia la oración. Deberías escuchar con atención sus palabras, pues está hablando con Dios a favor tuyo. Entonces podrás decir “amén” al final de la oración. ¿Sabes por qué decimos “amén”?… Para mostrar que nos gustó la oración, que estamos de acuerdo con ella y que deseamos que sea también nuestra oración.
Además, Jesús oraba antes de las comidas, dando gracias a Jehová por el alimento. Y tú, ¿oras siempre antes de comer?… Es bueno que demos gracias a Jehová antes de empezar a comer. Hay veces en que otra persona hace la oración. Pero si estás comiendo solo o con alguien que no le da las gracias a Dios, ¿qué debes hacer?… Entonces tienes que hacer tu propia oración. ¿Podras orar hoy antes de acostarte?.