En este maravilloso tratado teológico se funden en sus trece capítulos, el sentido real de la ley como sombra de la Gracia, se nos dibuja el plan perfecto de Dios para la Humanidad en unas cuantas páginas, y se nos muestra claramente el porqué de tales o cuáles ritos.
Sin lugar a dudas, la Biblia es un libro que tiene respuestas a las preguntas que necesitamos. Se dice que es difícil de entender y se han creado toda una serie de movimientos con la idea de tener una interpretación más fiel de la Biblia y asegurase una especie de derecho de autor sobre la Palabra de Dios.
Lo cierto es que la misma Sagrada Escritura nos dice que “ninguna profecía es de interpretación privada, si no que los santos hombres de Dios las escribieron siendo inspirados por el Espíritu Santo (1ª pedro 1:21). Entonces, si no es de interpretación privada, ¿Por qué muchos pretenden ser los únicos poseedores de la verdad y si no perteneces a su círculo eres menospreciado? Pienso que por ignorancia. La misma Palabra, como manual de instrucciones para la vida eterna, tiene su propio código de interpretación: El libro de Hebreos, y éste, es nuestra piedra roseta, la clave para entender bien los misterios del Antiguo y Nuevo Testamento con la unicidad que la caracteriza.
Este trabajo se inscribe en la necesidad de presentar el mejor método de interpretación de la Biblia: La Biblia misma.
Uno de los hallazgos más fabulosos en la historia, es el descubrimiento de la llamada piedra Roseta, que permitió entender el lenguaje jeroglífico mediante el cual pudimos comprender el fascinante mundo de civilizaciones antiguas, yacientes bajo el polvo de los desiertos, donde los restos de los faraones que domeñaron pueblos enteros, se perdían irremisiblemente al carecer de una luz para iluminar los misterios de sus vidas.
El pasado se abre como una puerta atemporal donde desfilan ante nuestros ojos, personajes, majestuosos palacios, acontecimientos celestiales plasmados en la memoria colectiva de la humanidad y que dio lugar a leyendas como el popol vuh maya o los vedas, pero que sin duda partían de una historia común, en un lenguaje ancestral, olvidado y difuso entre la multitud de idiomas que rodean nuestro mundo.
La Biblia nos enseña que hubo un tiempo en el que todos los seres humanos tenían una lengua en común. Después de la Caída, la población del mundo aumentó considerablemente, y el primer poderosos de la tierra, Nimrod, fue fundador de Babel, y se propuso construir una torre que llegara hasta el cielo “para hacernos un nombre, por si fuéramos esparcidos” .Es curioso que en diferentes idiomas, existan palabras que sean comunes, y de un significado igual: Padre en el idioma español, se asemeja a father en inglés, y Vater en alemán, siendo un símil en el holandés . Sigamos con el análisis.
En esta puerta al pasado, existe un libro de las Escrituras que encaja perfectamente con la función de exegeta del resto de las mismas: El libro de Hebreos.
En este maravilloso Tratado teológico, se funden en sus trece capítulos, el sentido real de la ley como sombra de la Gracia, se nos dibuja el plan perfecto de Dios para la Humanidad en unas cuantas paginas, y se nos muestra claramente el por qué de tales o cuáles ritos. Multitud de errores dejarían de obstaculizar nuestra convivencia entre los seguidores de Cristo, si atendiéramos a las enseñanzas contenidas en este libro.
I have been exploring for a little bit for any high quality articles or blog posts on this sort of area . Exploring in Yahoo I ultimately stumbled upon this site. Studying this information So i am happy to show that I have a very excellent uncanny feeling I discovered exactly what I needed. I most undoubtedly will make sure to do not forget this site and provides it a glance on a constant.