Existe un día que no está registrado.
“Sol, detente en Gabaón, y tú, luna, en el valle de Ajalón.
“13.-Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero.
“14.-Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel”.
Tras leer los versículos transcritos, los científicos reconocieron que era el día que faltaba. Pero la computadora reveló que el sol no se detuvo durante 24 horas completas, sino durante veintitrés horas y 20 minutos.
En el descubrieron que en el verso 13 señala: “y no se apresuró a ponerse casi un día entero”
Así que seguían faltando casi 40 minutos, por lo que los técnicos se apoyaron en la misma Biblia y encontraron en el en el capítulo 20 del Segundo Libro de los Reyes, que arriba del verso 8, decía: “La señal de la sombra” y leyeron del verso 8 al 11 que dicen:
“8.-Y Ezequías había dicho a Isaías: ¿qué señal tendré de que Jehová me sanará, y que subiré a la casa de Jehová al tercer día?
“9.-Respondió Isaías: Esta señal tendrás de Jehová, de que hará Jehová esto que ha dicho: ¿Avanzará la sombra diez grados, o retrocederá diez grados?
“10.-Y Ezequías respondió: Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados.
“11.-Entonces el profeta Isaías clamó a Jehová; e hizo volver la sombra por los grados que había descendido en el reloj de Acaz, diez grados atrás”.
Curiosamente diez grados corresponden a cuarenta minutos y las veintitrés horas con veinte minutos que se encontraron en el libro de Josué, más los cuarenta minutos que se describen en el Libro Segundo de Reyes, nos dan el día que no existió.
Por algo Immanauel Velikovski en su libro “Mundos en Colisión” explica este fenómeno y Werner Keller le puso como título a sus investigaciones: “Y la Biblia tenía razón”.
Muy bueno, esa es otra comprobación de qué Dios EXISTE, aunque hay muchas màs
Cristo viene pronto