Un llamado al Dios que nos comprende cuando tenemos problemas.
Nunca te he visto sin embargo creo en ti y he sentido tu presencia en las grandes cosas que haz hecho por tus hijos.
Hoy me siento triste y no se que hacer. Se que en el mundo hay miles de personas que tienen problemas más graves que los míos que los míos son tonterías, pero me duelen.
En este momento siento la inquietud de conversar contigo y solo contigo puedo hacerlo porque siento tu comprensión y amor es por eso que voy a decirte lo que tu ya sabes.
¿Cómo me gustaría?
Poner mi vida entre tus manos señor, pero no se como hacerlo siempre estoy preocupada por las cosas externas.
El trabajo, el dinero, las amistades, el amor, lo que fue y lo que no pudo ser. ¿Cómo puedo resignarme y ser libre? Quiero serlo dime como.
Quiero levantarme en las mañanas sin la preocupación de cómo han de salir las cosas, de que si me hablará, si me alcanzará el dinero.
Si me darán el trabajo que tanto he esperado, si mi esposo volverá a casa, mi vida es una incertidumbre de esperar, pensar y hacerme tanto fantasmas en la mente que ya no puedo.
Hola Estrella.
Los problemas que tiene uno mismo son los más importantes, porque nos afectan directamente. Comparar los problemas con el de los demás puede mitigar el sufrimiento propio, pensando que realmente hay muchos en peores situaciones; pero lo que realmente se hace inconscientemente es agradecer lo que uno tiene, la gratitud es la fuente de una actitud positiva.
Acepta tu situación como irreversible, sabes que en el fondo tu marido no volverá, y después cambia desde dentro, aprende a amarte a ti misma, sabiendo que una separación no es una derrota sino un aprendizaje para seguir caminando.
Los problemas de dinero son importantes, pero al final es solo eso, dinero, de una forma o de otra se solucionará. Pero los problemas del corazón se solucionan con una actitud adecuada.
Si lees mi articulo sobre la felicidad te daras cuenta que muchas veces nos aferramos al suelo del riachuelo, esperando no sé que.
Hay que actuar Estrella, acepta, perdona, y sobre todo cambía de actitud, comienza a estar alegre, a mirar tu vida de forma positiva… y todo cambiará.
Un saludo y ánimo.
No te acalores por los malvados
ni envidies a los que hacen mal,
pues pronto se secan como el heno
como la hierva tierna se marchitan.
Confía en Yahvé y obra el bien,
vive en la tierra y práctica la lealtad,
disfruta pensando en Yahvé
y te dará lo que pida tu corazón.
Enconmienda tu vida a Yahvé,
confía en él, que actuará;
hará brillar como luz tu inocencia
y tu honradez igual que el mediodia.
Descansa en Yahvé; espera en él,
no te acalores contra el que prospera,
contra el hombre que urde intrigas.
[...]
LOS SALMOS
Salmo 37 (36)
(”el destino del justo y del impio”)
Espero que te ayude.
Un abrazo
hola estrella no te preocupes todos los que buscamos a Cristo pasamos por eso todos somos tan cortos que hasta para buscar y confiar en Dios necesitamos su ayuda todo lo que vivimos ya lo vivieron otros te recomiendo leer a Job y a Eclesiastes. saludos cuidate mucho.
Amiga, al leerte solamente pude sentir lo que tu decias, puesto que como dice Thomas, todos pasamos por nuestros propios miedos, por nuestros propios arsenales de problemas.
Apenas y pude imaginar una estrella hablandole a dios…
(Te dedico mi ultima obra publicada, eso lo dice todo.)
Dios aprieta, pero no ahorca, cuando cierra la puerta siempre deja abierta una ventana y rtodos los problemas de sus criaturas para Él son importantes porque todas sus criaturas son importantes.
Pero a veces soltamos al bebé para que comienze a caminar, dejamos jugar al niño vigilándole desde la distancia, le negamos aquellas cosas que; en exceso, le hacen daño aunque berree y patalee.
En fin, lo que te puedo asegurar es que tu propósito en la vida está en lo que más te gusta hacer, porque Dios nos creó de manera que gocemos al cumplir con nuestro propósito.
Así como el hombre no fabrica televisores para enfriar los alimentos ni fabrica neveras para cocinarlos, tampoco Dios crea a sus criaturas de modo que quieran hacer algo distinto de aquello para lo que fueron creadas.
La única manera de hacer la voluntad de Dios es conocernos a fondo y seguir nuestros corazones haciendo como profesión lo que más disfrutamos de hacer.
Es entonces; cuando nos ganamos la vida haciendo aquello que más nos agrada, cuando estamos en la senda correcta pues estaremos cumpliendo con el Plan Divino.
Beso infinitos y abrazos siderales para tí, poetisa.
No soy creyente pero creo que no hace falta serlo para reconocer una buena poesia. Un aplauso.