El sanador herido.
También es posible que la mente de ésta persona funcione de una manera intuitiva o asociativa, que tiende a ver la totalidad de la imagen más bien que las partes, pudiendo tener “dificultad” de aprendizaje en su niñez, pero ello se debe frecuentemente a una discrepancia entre el modo natural de pensar del niño y el método de enseñanza.
Puede ser útil para éstas personas descubrir un marco de referencia para la síntesis dentro del cual se atenúen sus temores de estar “locos” y que les sirva para conceptualizar y validar sus intuiciones.
Cuando la mente asociativa o transpersonal no ha sido reconocida, los que tienen Quirón en géminis o en casa 3, pueden volverse paranoides acosados por extrañas percepciones subjetivas sintiéndose en un laberinto de impresiones tan inexplicable como hostil, sin poder liberarse de él y distinguir el adentro del afuera.
A veces son intelectualmente arrogantes y tienden a endiosar la mente y a no valorar lo irracional y consideran a los que no están cultivados, como seres inferiores y pueden beneficiarse con algún tipo de actitud religiosa que les permita reconocer que en cuanto seres humanos, no pueden saberlo todo y que sólo dios lo ve todo y es omnisciente. Esto es válido para nuestra cultura donde no solamente hemos perdido toda la humildad frente a la creación, sino que además hemos entronizado al Logos en el altar del único Dios verdadero cuyo resultado es el equívoco según el cual, es llegar a ser como los dioses , significa esto saber más, entender más y controlar el universo.
Por otro lado, pueden estas personas tener una conciencia tal de la insignificancia de la mente humana que lleguen a desesperar por ello y por lo tanto a no respetarla, cultivarla y cultiven quizás en cambio sus sentimientos o sus intuiciones.
Con Quirón en Géminis y en casa 3, el problema de la dualidad es crítico, puede que se sientan casi paralizados por una aguda percepción de las oposiciones internas, sabiendo que sea lo que fuere que hagan o decidan, la otra polaridad vendrá a interferir o a quejarse, provocando melancolía o depresión. Pueden sentir que la herida es profunda. El “otro gemelo” ó “compañero del alma” (dado que el símbolo de géminis está representados por hermanos gemelos) puede constituir una preocupación, que pueden buscarlo y encontrarlo en relaciones obsesivas caracterizada por un intenso juego de espejos y por sentimientos de déjà vu ( ya visto). Estas relaciones pueden ofrecer especiales posibilidades de dañar o de sanar, pudiendo a veces buscar en una pareja que se parezca a la hermana o hermano amado.