En febrero de 1970 se produjo el peor accidente ferroviario de la Argentina. A partir de él se produjeron innumerables fenómenos paranormales inexplicables. Este relato se basa en uno de ellos.
La escena era tanto o mas irreal que la que acababa de ver en el terraplén… diez o doce personas (al menos eso parecían) rodeaban al viejo que lloraba arrodillado mientras ellos se le acercaban… Germán decidió socorrer al viejo y efectuó tres disparos hacia las figuras, que reverberaban como si fuesen de humo al paso de las balas y volvían a rehacerse de inmediato… al llegar mas cerca vio con verdadero terror que las piernas se perdían en el aire sin llegar al piso… flotaban en el aire y carecían de pies… sus piernas estaban apoyadas en la nada.
Eso fue demasiado… perdió la noción de lo que sucedía y como en un sueño y desde el piso donde había caído creyó oír voces de ultratumba que repetían una y otra vez: “Lucio, ven a ocupar tu lugar… Lucio, ven… eres nosotros y nosotros somos tu… ven… ven…”.

El guardia despertó en la habitación de un hospital, no entendía que hacía allí ni porque un policía estaba a su lado…
Los siguientes días fueron una pesadilla, repetía una y otra vez lo que había visto y vivido, pero notaba caras extrañas y gestos esquivos… repetía una y otra vez que le preguntaran al viejo técnico, que él había visto lo mismo, pero solo le respondían con silencio.
Notaba que le inyectaban algo con mayor frecuencia y finalmente ya no pudo recordar ni siquiera quien era él…
Las investigaciones que se realizaron en la bajada 71 nunca se informaron a la opinión pública, nunca se explicaron las causas de la desaparición del técnico Lucio Filippi, de quien nunca se volvió a saber, tampoco los bomberos y los servicios de seguridad que acudieron al lugar pudieron explicar de donde provenía el resplandor ni los gritos que se oían por todas partes sobre las vías que fueron recorridas desde Benavídez a Pacheco sin encontrar nada pero oyéndose perfectamente los lamentos, gritos y los ayes de dolor, envuelto todo el lugar de extrañas luces que recorrían los alambrados y las vías en todas direcciones y de los colores mas extraños… tampoco la empresa explicó porque decidió desmantelar la cabina de guardia de ese lugar, reemplazándola por dos torres de vigilancia automática, sin personal.
En algunos meses se olvidó el incidente pero de todas formas, los guardias con perros y los de los cuatriciclos que recorrían regularmente el perímetro de Nordelta nunca pasaban por las inmediaciones de la bajada 71, y todos los desperfectos que se producían en las torres de vigilancia solo eran reparados bien entrado el día, hasta que finalmente se decidió colocar el alambrado 300 mts. mas adentro del emprendimiento, con la excusa de hacer una pequeña reserva natural para los animalitos de la vía…
Un par de años después de los incidentes de aquella noche, el antiguo jefe de Germán encontró casualmente a la mujer en el subterráneo, preguntándole por su marido, la señora, esquivándole la mirada, le respondió que no sabía nada de él desde que lo habían internado en la colonia neurosiquiátrica Montes de Oca, porque su nueva pareja le había prohibido visitarlo…
Fantástico, me atrapó el relato, y recuerdo aquel accidente,; recuerdo que mi madre guardó mucho tiempo fotografías que saliron el los diarios. Sería interesanre rescatar alguna.
…nunca logro dilucidar el límite entre lo real y tu imaginación, de todos modos muy bueno!
es una historia muy atrapante y quieres llegar al final….no entiendo por que se llevaron al tecnico el no tuvo nada que ver con la muerte de esto……….o capaz que si
aca las fotos si me gustaron.
It’s really a nice and useful piece of information. I am glad that you shared this helpful info with us. Please keep us up to date like this. Thanks for sharing.