Un centro de rehabilitación dependiente de la Iglesia Ortodoxa en Serbia practica la mano dura contra la droga. “Mano dura” se traduce en palizas a los internos. En un video un cuidador azota con una pala de hornear y después sacude a puñetazos a un “enfermo”.
Existen miles de grupos de ayuda (o autoayuda) para resolver problemas de adicciones, desde la adicción a la droga hasta al juego pasando (claro) por la adicción al sexo.
En este contexto existen clínicas de reclusión en donde los “enfermos” son mantenidos en sobriedad bajo cuidado experto, como en todo hay de clínicas a clínicas, desde las amparadas por los gobiernos, hasta verdaderos albergues de lujo en donde cada noche de “desintoxicación” vale un dineral (léase aquí en México Oceánica)
Lugares en donde las estrellas de Hollywood intentan retomar el camino del bien y dejar los vicios que adquirieron por tener fama, dinero y poder, o sitios en donde los familiares hartos de los desmanes del borrachín de la familia van a abandonarlo, sin importarles las técnicas de rehabilitación.
Tengo entendido que pocas veces dan resultado. Creo que lo que más funciona son los 12 pasos de AA (Alcohólicos Anónimos), cuando el paciente acepta que tiene un problema y por su cuenta busca ayuda.
Sin embargo de un tiempo para acá las religiones se han “metido” en este “negocio” creando sus propios institutos de ayuda a adictos, desde la “cristo terapia” de los católicos, o “la iglesia de los adictos” de Sonny Arguinzoni pastor cristiano.
Pero en una iglesia ortodoxa serbia se han pasado de la raya. Bueno eso opino yo.
El arcipreste (una especie de sacerdote) Branislav Peranovic afirma que los problemas de drogas se remedian “con mano dura”. Y es que según el ”Cualquiera que tiene una inmundicia (los drogadictos) en su casa sabe lo que estoy diciendo”.
Y esa mano dura de la que habla es muy literal, todo esto salio a la luz gracias a la publicación Vreme en su edición en línea después de la divulgación de un video en el que se observa a un cuidador del centro de rehabilitación vapulear a un “paciente” con una pala de hornear pan mientras que otro tipo le inmoviliza las manos. Y no crean que es algo superficial, por el contrario le da y duro.
No conforme el “instructor” le aplica algunos golpes de karate (muy mal karate por cierto).
Lo más impresionante (e insólito) es ver la golpiza con iconografía de cristo de fondo. El centro de rehabilitación Crna Reka que es supeditado de la Congregación ortodoxa ha justificado el actuar de los participantes en el video diciendo que es forma parte de la terapia, y que los castigos físicos están aprobados por los lideres religiosos.
Les dejo el enlace al vídeo.
La difusión del video ha desencadenado un verdadero escándalo en la iglesia serbia, incluso un “paciente” ha declarado que las golpizas se llevan a cabo frente de los demás internos y que en ellas toman parte los propios sacerdotes.
Viendo el video me queda claro algo: jamás seré un drogadicto en serbia.
Jolín