Cómo reconocer ciertos límites en la relación de ayuda como padres, como pareja, como profesionales, etc.
A veces un error que se comete con facilidad es el de superar la barrera de la ayuda y pasar a la de la invasión. Especialmente en las personas cuya labor, o mejor dicho su vocación, está dirigida a la atención terapéutica sanitaria y psicosocial, incluso en aquellas que simplemente disfrutan sintiendo que sus vidas son mejores cuando aportan algo a los otros, sea como voluntarios en una ONG o como ese amigo siempre dispuesto y, cómo no, el grupo en el que entramos la mayoría: el de padre o madre.
Quizás de entrada nos resulte desconcertante esta aseveración, pero es más fácil darse cuenta a lo que me refiero si nos ponemos a pensar cuántas veces algún familiar, amigo, o a veces incluso sólo un conocido, incluso sin ni siquiera pedir opinión, te dice qué debes hacer con esto o con respecto a lo otro y te ves explicando o, peor, justificando el porqué haces algo que quizá ya hayas meditado y consultado a las personas pertinentes y, para colmo, con información sesgada, te tira abajo tus ideas y bla, bla, bla.
¿O les suena esto?:
-Cariño, llevo dos horas buscando “tal cosa” y no lo veo por ningún lado
-Querid@, es que tenias tu “tal” desordenado y decidí ordenártelo. ¿A que ahora está mejor?
Seguro que les suena este tipo de situaciones o que incluso recuerden las últimas veces que las sufrieron, hasta igual acaban de pensar en alguien que debería leer este artículo ¿Pero recuerda la última vez que usted lo hizo?
Como decíamos antes, algunas personas somos especialmente susceptibles de caer en ese error o de hacerlo con determinado tipo de relaciones.
Antes de caer en la tentación de tender una mano en forma de consejo o de acción, hay que mirar al otro y preguntarse si realmente esto lo necesita la otra persona o es mi necesidad de sentirme en la “escala superior” porque soy el que da “soluciones”. Inconscientemente a veces también se ocultan ese tipo de inquietudes, evidentemente mucho más sutiles, que en un síndrome de Münchausen por poder (en el que se hace peligrar o se intoxica a menores tutelados para luego salvarlos) siendo este un caso totalmente patológico, pero en un grado razonable el síndrome del salvador es algo en lo que pueden caer los profesionales que mencionaba antes.
Hello, – spotted this web page by pure luck when drifting round the web this afternoon, and glad that i did! I do like the design and style and colorings, but I have to say that I’m having difficulty when it loads. I’m using Lynxlet 8.1 internet browser for mac, and the footer fails to align properly. i’m sure employed the exact same layout on a customer’s online site, but the menu seems Ok on mine. I have an idea the mistake is with my browser and perhaps it is time to change!
yeah,I just thought you might want to know that your site looks messed when I watch it on my iphone. I’m not sure if it has something to do with my phone’s browser or your website? just saying
i96.@ buy meratol :%gi7
I wished to thank you for this nice read!! I definitely enjoying every little little bit of it I’ve you bookmarked to check out new stuff you submit
I just put the link of your blog on my Facebook Wall. very nice blog indeed.~,;;`