¿Será que las personas alrededor del mundo tenemos una amplia capacidad de olvido?
En Argentina, particularmente, tenemos definitivamente esa habilidad. Es que podemos pasar de un trascendental tema que ocupa las tapas de los periódicos, medios gráficos, noticieros, programas de televisión; que ocupa nuestro tiempo, análisis y preocupación; a un tema que tal vez no esté relacionado pero que se transforma en una noticia con todas las letras. El inconveniente radica en que con el nuevo tema de discusión olvidamos el anterior, el cual debía ser importante para haber aparecido en nuestro conocimiento.
Este preámbulo sirve para destacar el ejemplo de la crisis mundial que se desató en Estados Unidos como un problema financiero puntual y se trasladó a todos los sectores del continente y del mundo. En nuestro país, la transcendencia del caos y la debacle que nos iba a cubrir y no iba a dejar que siguiéramos respirando normalmente copó cada uno de los medios de comunicación masivos, informando lo poco alentador que aparecía el futuro en nuestras vidas. Naturalmente se trataba de un asunto a nivel internacional que tendría fuerte repercusión en un país en vías de desarrollo como el nuestro, en donde la economía nunca se convierte en uno de los puntos fuertes con los que contamos lamentablemente. De esta manera, gran parte de la población pudo conocer a grandes rasgos de qué se trataba la cuestión y suponer en cierto sentido cuáles serían las repercusiones ya por octubre del año pasado.
Ahora bien, ya a comienzos del año corriente comenzamos a escuchar rumores en los noticieros sobre un virus nuevos que se estaba cobrando víctimas en México, razón por la cual hasta se aconsejó evitar viajar hacia ese país. Todo sonaba muy lejano por lo que si bien parecía una amenaza biológica importante, aquí seguíamos considerando de una relevancia mayor a la crisis, hasta que las fronteras del virus ya no fueron nacionales. A partir de ese momento, la cantidad de notas acerca del fenómeno se incrementó radicalmente y ya no fueron flashes informativos sino que comenzaron a analizarse en detalle las causas que originaban el virus y cómo podía transmitirse. De un momento para el otro todo se transformó en una cuestión de vida o muerte en relación con este virus, hasta tal punto de tener que enseñar por televisión cómo taparse la boca cuando uno tose o estornuda. Así, nuevamente pasamos a olvidarnos completamente de la cuestión financiera para pasar a hablar de las muertes que se suscitaban alrededor del mundo y los casos que teníamos en el país consecuencia de esta nueva cepa.
La pregunta que surge es: ¿nos volveremos a olvidar de la gripe cuando votemos el domingo y comencemos a hablar de otro tema sin siquiera mencionar el tema anterior que aún deberíamos discutir?
Desde mi punto de vista es muy común ,en todos los niveles y en todos los países, que una noticia opaque a la anterior…por éso se consideran tan poderosos los medios de comunicación.