Las decisiones presidenciales y la conciencia arrepentida.
Vamos por partes. El presidente Felipe Calderón Hinojosa manda a una ofensiva frontal a la nación en lugar de hacer valer y proponer penas definitorias al Congreso De La Unión, además llama a realizar una depuración del Poder Judicial, en lugar de hacer una renovación del sistema arcaico ejecutivo que encabeza privilegiando el sector educativo y laboral de por si carente y retrogrado de calidad, encargado de formar empleados y sirvientes de un sistema neoliberal (naturalmente elitista) ¡y peor todavía! se atreve a decirles a los miles de mexicanos pobres que se destinaran recursos económicos para que todos renovemos el automóvil. (¿Será que entonces el cirquero ambicioso de Andrés Manuel Lapes Obrador tenga razón al llamarlo “Títere de poderosos”?)
¿Entonces, hay billete? Si es así que se destine a los agricultores y los productores dentro y fuera principales ciudades y se les capacite como generar y administrar riqueza, ¿qué ya se hace?, entonces no sirve, debido a muchos políticos tienen las manitas hasta el cuello de mamar del erario publico y de las tranzas entre amistades y parentescos con buen hueso, entonces hay que decirle que empiece por sus propias barbas y después llama hacer limpieza de otros poderes.
La bravuconería del Secretario de Gobernación y la inequidad que reina entre los Legisladores y la corrupción del Poder Judicial muestran la paradoja que se vive en el país. No es necesario ser un intelectualice o ir a la escuela para saber que se requiere:
Vemos ahora como circulan automóviles chatarra en la ciudad, ¡eso es un delito, contaminan! vemos como gente suata se apropia de terrenos y después es un gasto enorme para la ciudad al convertirse en colonias o fraccionamientos irregulares con el cohecho de autoridades. Vemos aquí en Michoacán que el tema de la enseñanza escolar es presa de la barbarie sindical propiciada por flojos maestros autodenominados “democráticos”; ¿y quien se atreve a aplicar la ley?, nadie. Si no trabajan a la par los ejecutivos en los estados se crean caos. Fernando Gómez Mont debería hacer este trabajo en lugar de jugarle al sancho panza.
Esto de la política es como las religiones, y la mezcla de ambas con la delincuencia es un golpe de humor involuntario. Después de apañar a “Gatetes” de los grandes mafiosos en pleno ritual católico, los prelados pusieron el grito en el cielo -con algo de razón- saliendo a las luces y reflectores para decir que la PFP había violado el sagrado sacramento. Presto salió Calderón a ofrecer disculpas con el regaño de la oposición. (¿Capaz que nada más lo hizo porque cree que dios castiga?)
Ojala, aprovechando que hay golpes de pecho y “mea culpa”, haber si no me quedo con las ganas (uh…) de ver a los prelados enfrentar a la justicia terrena de una vez por todas y pedir perdón por las violaciones que cometen sacerdotes pedófilos y el encubrimiento entre si que suelen ejercer cuando hay denuncias. De paso exigirle al Presidente se disculpe por andar apoyando tiranos izquierdistas, y andar diciendo a los miles de mexicanos que no tienen casa ni que comer que apoyara a industriales automotrices ¡extranjeros! Así mismo, por sus torpezas y la responsabilidad que lleva desde ahora por los actos de violación a los derechos humanos de la gente inocente que continuamente realizan las fuerzas federales, igualmente que pida disculpas por detener injustamente a Audel Méndez Chávez, alcalde de Coahuayana; José Cortés Ramos, de Aquila, y Oswaldo Esquivel Lucatero, de Buenavista. ¿A poco no? Mario Alberto Escutia