Las decisiones presidenciales y la conciencia arrepentida.
Vaya cosas tan vergonzosas esta cometiendo el presente Gobierno de la República con esta obsesión de combatir al narcotráfico en nuestro país; quizá por eso dicen que el ganador de la próxima contienda del 2006 será Priista.
Se fue Fox y nos impusieron a Calderón. Ya lo vemos vestido de militar, de conciliador con el frustrado dictador hondureño Manuel “Mel” Zelaya, (¡Que incongruencia!) y recién lo miramos de sotana pidiendo perdón por la interrupción de un rito católico derivado de un operativo en la región de Apatzingan.
El despliegue policiaco y militar que se realiza en el estado de Michoacán, lleva la encomienda de exterminar a una de las principales mafias del bajío mexicano denominada “La Familia Michoacana”. El propio titular del ejecutivo lo califica como una “Guerra” y para ello habrán de ser tajantes y certeros en los operativos que se realicen para la captura de sus integrantes, ya que después de la aprensión, serán expuestos en los medios de comunicación como “soplones” gloriándose ante la sociedad del “triunfo” sobre crimen organizado.
Sin embargo los arrestos, arraigos y demás tecnicismos aplicables, son apenas un mínimo deber atrasado que tendrían que haber hecho desde sexenios anteriores; mas aun, previendo que la razón principal de la delincuencia es la mala economía y la pésima educación que tienen a la mayoría de los ciudadanos. Los gobiernos mexicanos se encargaron de seguir sometiendo en palabrerías y mentiras bizarras al pueblo para dejarnos huérfanos de esperanza y confianza en la política del país. Lamentablemente Amable Lector, la ironía y el cinismo de la derecha política es causa de basto coraje. ¿Como es posible que se rebaje al representante de la patria al tal grado de competir en una “Guerra” contra un grupito catalogado de criminales? Y me refiero al H. Ejército Mexicano que al estar patrullando las calles hace ver que la policía es ineficaz en su función.