La decadente política hoy en día.
Hasta hace unas semanas consideraba como oportunistas a los partidos políticos que se autodenominan “de centro”. He cambiado mi parecer y hoy creo que estos partiditos son los que mejor encarnan la madurez política.
¿Por qué los ciudadanos comunes y corrientes debemos aceptar y tragarnos el rollo entero que la derecha y la izquierda tienen que ofrecer siempre? ¿por qué aceptar las propuestas en su totalidad y no tener el derecho de estar de acuerdo con una y en desacuerdo con otra? ¿Acaso una mujer que ha abortado no tiene el derecho de estar de acuerdo con una privatización? ¿acaso no puede haber gays que apoyen el libre mercado? ¿por qué un exitoso empresario conservador no puede creer en algunas políticas de una economía planificada? ¿por qué una ferviente luchadora en contra de la eutanasia no puede estar de acuerdo con que el gobierno otorgue subsidios? ¿Por qué nos tenemos que tragar “la enchilada completa” que desde siempre ofrece la izquierda y la derecha tradicional? Es como ir a un McDonald’s que sólo vende McTríos… ¿por qué tengo que comprar la hamburguesa si sólo quiero las papas y un refresco?
Y es que, al parecer, el verdadero poder, a la hora de las concertacesiones, lo tienen los partidos de centro, son ellos los artífices de la llamada “Tercera Vía”. Como en casi todos los países del mundo, ni izquierda ni derecha obtienen la mayoría parlamentaria, y se ven obligados a negociar con el centro. Ejemplos sobran: el Partido Liberal en Reino Unido, la Union Demócrata de Centro en Italia, la agonizante Union Demòcrata Francesa y el MoDem, el Partido Revolucionario Institucional en México, etc.
Creo que Alemania se ha atrevido -quizá por la fuerza- a dar todavía un paso más adelante que la negociación con el centro, en vista que en las elecciones de 2005 la conformación parlamentaria imposibilitaba tanto a la izquierda como a la derecha de formar una coalición, aún con los partidos de centro.
En toda Alemania la noticia en las ultimas semanas es el boom de la economia, como nunca se habia visto desde la posguerra. La gente tiene dinero en sus bolsillos, la inflacion esta controlada, la tasa de desempleo es la mas baja en toda la historia, el consumo aumenta, las empresas crecen. Es una muestra de lo que izquierda y derecha pueden hacer cuando trabajan juntas, desde que Merkel (cómo amo a esa mujer… ¡es una experiencia “quasiorgásmica” escucharla hablar! ¡que risa!) y la CDU asumio la Cancilleria teniendo que compartir casi la mitad de los Ministerios con el partido de izquierda: el SPD. No podría imaginarme a Mexico con un Presidente panista que tenga en la SHCP, en SRE, en SEGOB, en SENER, en Economia y en Salud a Secretarios perredistas y todos no solo no se hagan descalificaciones personales sino que trabajen en perfecta coordinacion… ¡y que incluso logren un boom economico! ¡Yo no se que pasara despues! Al parecer los alemanes estan tan contentos que muchos desearian ¡que la CDU y el SPD se fusionaran! De locos, ¿no? ¿O será eso el mágico encanto de los partidos únicos en los Estados fascistas y comunistas?
Al electorado en bruto lo mas sencillo es venderle el McTrio entero. Solo habituando a ese electorado en bruto se podran conformar gobiernos con políticas mejor planeadas, mas precisas y más sofisticadas. Solo así el electorado en bruto aprenderá a pedir á la carte y dejará de conformarse con el menú. Para esto, desde luego, se necesita un electorado educado capaz de hacer una buena combinación entre sus selecciones á la carte.
Entre tanto, habrá que conformarse con el petulante espíritu centrista que se ufana en ser el justo medio entre los extremos.
En el futuro pasaran dos cosas: