La contundente victoria de Obama y del PRI, ¿tienen algo en común? Sin duda que ha dejado claro que se puede aprender de los errores y componer el camino, por un lado los errores de Bush pesaron e influyeron en los electores, en México el PRI de haber sido la tercera fuerza electoral, retoma el camino ocupando la cabeza del electorado. Poder votar por quien mejor gobierna o por quien menos errores comete se está convitiendo en factor primordial.
Si situaciones como estas son consideradas en México, donde existe desde casi el inicio de la actual administración una inflación disfrazada, que solo perjudica a los que menos tienen, donde además se beneficia a los monopolios, a empresas transnacionales y donde el empleo va a la baja, donde la intolerancia parece gobernar, donde la justicia social, se ha convertido en dádivas de risa para quienes viven al día.
El PRI no pude ni debe dormirse en sus laureles, aunque la izquierda mexicana parezca ya haberse extinguido y sea víctima de sus propios errores y protagonismos, aprovechar las pequeñas ventajas que le dan los demás será el secreto que podría llevar a una nueva alternancia en el poder, sobre todo si en el partidazo se empiezan a dragar aquella sangre política, que ya dio lo que pudo dar, que lleva años saltando de un lado a otro; es tiempo de que verdaderamente haga justicia la revolución, justicia a aquellos que llevan años, apoyando las campañas y nunca les han dado nada, aquellos que tienen la experiencia, quizás igual o mayor.
Dormirse en sus laureles sería el mayor error que se podría realizar, sin duda que nunca deben de olvidar que el partido fue muy golpeado por los famosos dedazos, donde fallaron los hombres, no la institución; y habrá que luchar contra eso, además de la izquierda que se niega a morir, sin contar los intereses del partido gobernante, que hará hasta lo imposible por no perder.
La buena voluntad de la dirigencia nacional y el arduo trabajo de los comités estatal y municipal, lograra construir un triunfo contundente, sin lugar a dudas o especulaciones; además de contar con representantes de casilla capacitados y representantes generales comprometidos con los ideales de la revolución para cuidar cada una de las casillas y defender cada voto, como si fuera el definitivo.
La oportunidad se les ofrece en bandeja de plata a los priístas, dependerá de ellos demostrar que han aprendido de sus errores, han madurado y sobre todo demostrarlo, primero eligiendo candidatos con verdadera conciencia y trayectoria social, candidatos que sepan que les tocara luchar por recomponer lo que otros hicieron y después gobernar con éxito; aprendamos de nuestros vecinos, después de todo tenemos algo mas que elecciones en común. y estas sin duda serán el cobro de facturas por el electorado a los partidos que no saben gobernar o que simplemente solo buscan su beneficio personal, como lo es el caso de la izquierda en México.