Los colombianos están impacientes, a la espera de que el Congreso de la república realice un debate en torno a los negocios que han enriquecido a los hijos del presidente de la república, Álvaro Uribe. Si bien el dolo no se demuestra, la ética desapareció del Estado colombiano, dicen los entendidos.
Convertir el sector en Zona Franca de un momento a otro, no requería sino del concepto favorable de una Comisión Intersectorial que integran entre otros dos ministros y la dirección de planeación y así se cumplió.
El otro paso dependía de la DIAN, que tampoco sería difícil, porque es dependencia del resorte presidencial, donde el trámite cumplió un nuevo avance y se finiquitó el proyecto que abrió paso al negocio de Zona Franca en el cual toman parte otros prestantes industriales del país.
Sostienen los expertos en materia contable, que en Colombia no ha habido en los últimos años una negociación que se multiplicara en tan poco tiempo, como en este proyecto del municipio de Mosquera Cundinamarca, donde las jugosas ganancias dejaron una huella imborrable en los libros, pues los derechos fiduciarios, que minutos antes estaban valorados para Residuos Ecoeficiencia (nombre de la empresa) en 33 millones 926 mil 553 pesos, con 11 centavos, pasaron a valorarse, en la nueva compañía en 3 mil millones, 92 mil, 998 -621 pesos, que son ganancias casi del 10 mil por ciento.
Prestantes juristas han sostenido que el escándalo suscitado en Colombia por los jugosos negocios de los hijos del presidente de la república, es razonable, así todo sea lícito, pero queda la duda de la forma como todo el andamiaje del estado Colombiano giró a favor de esa negociación que si hubiese sido promovida por unos particulares para establecer esa Zona Franca, habrían pasado muchos años sin que las solicitudes se hubiesen tramitado con la rapidez que en este caso lograron, pero por tratarse de los hijos del presidente de la república, ante quienes todos los subalternos del gobierno rendían sumisión, acatamiento, miedo, obediencia y raigambre para que el objetivo se cumpliera sin dilación.
Recordaron los expertos e historiadores que el sentido ético que pusieron en práctica algunos presidentes de Colombia, como Alfonso López y otros sucesores de mucho sentido de honestidad, desapareció en este gobierno, al permitir que los hijos del jefe del Estado intervengan en negociaciones como el caso mencionado, donde los directos colaboradores de la presidencia de la república, injirieron para que los señores Tomás y Jerónimo Uribe, hijos del presidente lograran superar y aprobar tantos tramites sin el mínimo obstáculo, para alcanzar una increíble valorización de los predios adquiridos.
Señor bersoa15, con mucho respeto y sin el ánimo de polemizar a través de este espacio que nos brinda la comunidad de Triond, quiero manifestarle que no me parece correcto que aproveche este medio para trabajar en campañas de descrédito hacia el actual presidente de la república de Colombia. Publicando artículos y noticias seleccionadas para manipular la opinión pública contra el gobierno y a favor de sus enemigos, dejando notar sus tendencias.
Sería mejor que manifestara en artículos claros, propios, sus críticas y sus ideas creativas con respecto a la política de nuestro país, aunque repito me parece que este no es el espacio apropiado.
Estoy de acuerdo con el artículo. Si bien no se configura por el momento un delito, es pordemás reprochable porque los buenos y honestos presidentes como Lo´pez Pumarejo y Guillermo León Valencia hablaron sobre esto y marginaron a los hijos de cualquier negocio mientras ellos estaban en el poder. Esa es la lógica y lo contrario es apoyar la corrupción que campeo por el bello país colombiano.