Los colombianos están impacientes, a la espera de que el Congreso de la república realice un debate en torno a los negocios que han enriquecido a los hijos del presidente de la república, Álvaro Uribe. Si bien el dolo no se demuestra, la ética desapareció del Estado colombiano, dicen los entendidos.
En Colombia hay una generalizada impaciencia porque pasan y pasan hechos graves, sin que nada ni nadie se atreva a debatir y a denunciar, entre otras cosas porque esos hechos están tan bien organizados que no dejan huella aparente de dolo, dicen los entendidos en materia jurídica. Agregan sin embargo que las acciones antiéticas del gobierno repugnan a la vista de los ciudadanos.
El anuncio de la representante del liberalismo en el Congreso de la república, Cecilia López Montaño, de adelantar un debate de control político en la alta Corporación, ha llenado de esperanza a los ciudadanos de este país.
Sin embargo, otros sostienen que ese debate podría ser una gota de agua en un océano de corrupción, porque unas mayorías en el Congreso, conformadas por uribistas y algunos conservadores, impedirían un verdadero debate que abriera las venas de la corrupción y se suscitara un abierto escándalo que muestre la verdadera faz de lo que ocurre en el país que se muestra en el exterior como el paraíso de América.
Los gremios laborales sostienen que irónica y paradójicamente en este país mientras el 60% de los colombianos ha llegado a la pobreza absoluta y otro 30 se debate en el debilitamiento de su capacidad adquisitiva generada en los últimos seis años, los hijos del presidente Álvaro Uribe, son los únicos que logran enriquecerse gracias a los jugosos negocios patrocinados por los subalternos del jefe del estado.

Tomás y Jerónimo Uribe, hijos del presidente; foto archivo Casa de nariño
Los hechos que han rebosado la copa de los colombianos, tienen su origen en una compra de terrenos que hicieron Tomás y Jerónimo Uribe, los hijos del presidente de la República. Son unos predios que adquirieron en jurisdicción del municipio de Mosquera, Cundinamarca, dentro del área de la capital de la república, Bogotá, por valor de 33 millones de pesos y gracias a estar en manos de los hijos del jefe del Estado, se convirtieron en un área de Zona Franca con un valor superior de tres mil millones de pesos.
Señor bersoa15, con mucho respeto y sin el ánimo de polemizar a través de este espacio que nos brinda la comunidad de Triond, quiero manifestarle que no me parece correcto que aproveche este medio para trabajar en campañas de descrédito hacia el actual presidente de la república de Colombia. Publicando artículos y noticias seleccionadas para manipular la opinión pública contra el gobierno y a favor de sus enemigos, dejando notar sus tendencias.
Sería mejor que manifestara en artículos claros, propios, sus críticas y sus ideas creativas con respecto a la política de nuestro país, aunque repito me parece que este no es el espacio apropiado.
Estoy de acuerdo con el artículo. Si bien no se configura por el momento un delito, es pordemás reprochable porque los buenos y honestos presidentes como Lo´pez Pumarejo y Guillermo León Valencia hablaron sobre esto y marginaron a los hijos de cualquier negocio mientras ellos estaban en el poder. Esa es la lógica y lo contrario es apoyar la corrupción que campeo por el bello país colombiano.