En más de mil municipios colombianos se conmemoró este 20 de julio la iniciación del proceso de Independencia de Colombia.

Fuerzas armadas
Una programación cívica y cultural promovida por el Ministerio de Cultura, las administraciones municipales y departamentales comprometió el interés de los colombianos en la búsqueda independencia política económica.
En desarrollo de la programación del 20 de julio, se realizó en más de mil municipios un concierto al que se unieron numerosos artistas colombianos para participar con diferentes expresiones musicales en forma simultánea, desde las 12 del medio día hasta pasada las cuatro de la tarde, concierto en el que participaron millones de personas entre niños, jóvenes y adultos.
El presidente Álvaro Uribe presidió la apertura de la ruta libertadora que se inició en el municipio de Tame, departamento de Arauca, zona limítrofe con Venezuela, en la cual participan 300 caballistas que recorrerán el camino que tomó Simón Bolívar, hasta llegar al Puente de Boyacá donde se libró la batalla con los españoles.
Voceros de los trabajadores expresaron a este reportero que la celebración de la firma del Acta de Independencia, debe renovar el interés ciudadano, en pro de la búsqueda de paz por la vía del diálogo y no por la vía de las armas, porque este intento es lo que ha provocado la confrontación entre las fuerzas armadas del Estado y los grupos insurgentes que a toda costa quieren lograr otra clase de independencia que ha resultado infructuosa y ha creado en cambio un clima de violencia innecesario.
Las autoridades manifestaron que la celebración de este 20 de julio fue un preámbulo de los preparativos para la conmemoración del bicentenario de la independencia que tendrá lugar dentro de un año.
El Ministerio de la cultura de Colombia, Paula Marcela Moreno Zapata, explicó que el próximo año esta celebración deberá duplicar el interés nacional y abogó por revivir el interés patrio entre la población educativa como futuro de la sociedad.
En Colombia a pesar de los esfuerzos que han hecho los gobiernos municipales, departamentales y nacional, por despertar el sentido patrio, los habitantes parece haber perdido el interés y el sentido por esta celebración. El hecho se refleja en el rechazo por izar el pabellón nacional, entre por lo menos el 80% de las familias, especialmente en los estratos más pobres.
Una encuesta realizada sobre el particular indica que la pérdida de interés se deriva del abandono al que el Estado ha sometido a una amplia franja de población, especialmente el sector trabajador que ha perdido en los últimos siete años un 70 por ciento de la capacidad adquisitiva, frente al encarecimiento del costo de vida.