El descubrimiento de yacimientos de petróleo gigantescos en el mar territorial pueden convertir a Brasil en una potencia. ¿Logrará defender sus recursos y utilizarlos en beneficio propio?
Cuando un político sudamericano dice “estamos en un momento crucial“, uno lo toma como un lugar común, una frase hecha.
Cuando dice “garantizar el control del dinero público”, uno piensa en el cinismo que tienen al decir eso y robar por atrás.
Cuando dice garantizar que la riqueza quedará en manos del pueblo, lo mismo.
Cuando habla de “generar miles de empleos“, no puede menos que putear.
Cuando dice que destinará recursos al “desarrollo humano“, piensa en las viejas prácticas de compra de votos.
Todas estas cosas las dice Lula en su discurso del Día de la Independencia de Brasil (7 de setiembre). Pero en este caso, al oír sus palabras no fueron los pensamientos escritos más arriba los que vinieron a mi mente. Tuvieron otro significado. Y ese significado proviene de un hecho bien concreto: el hallazgo de Presal, 149.000 kilómetros cuadrados de petróleo y gas natural en su espacio marítimo.

Esta riqueza, con la que Brasil no contaba antes, puede cambiar al país para siempre. ¿Estamos de acuerdo? Ok. Esto significa, entonces, que Brasil está en un momento crucial. Porque de lo que haga con ese petróleo, de cómo lo maneje, depende si Brasil pasa a ser un país desarrollado o se hunde aun más en la miseria y el sometimiento.
Jamás creí que iba a pensarlo, pero veo claramente que Brasil puede ser un país desarrollado. Una potencia mundial. Muchos factores parecen indicar que el país va por buen camino.
Por un lado, Estados Unidos reactivó la Cuarta Flota para el Caribe y América del Sur (recuadro), que mantenía desactivada desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Por el otro, Brasil compró armas a Francia por U$S 8,7 billones, con las que piensa “proteger su riqueza natural”. Y además, busca estrechar sus lazos con Francia para conseguir un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU. En buen criollo, Brasil se está preparando para una guerra contra Estados Unidos.
En paralelo, Lula envió al Congreso una batería de leyes con el objetivo de que la explotación del petróleo encontrado sea ordenada, limpia y que efectivamente reporte beneficios para el país y no para una pequeña clase corrupta (un mínimo del 30% de las ganancias serán para el Estado brasileño, que Lula piensa invertir en desarrollo humano, es decir, sacar a la gente de la pobreza).
Además, tiene pensado escapar de la reproducción del modelo agroexportador (que en este caso sería petro-exportador) y pasar a ser vendedor de productos con valor añadido. Lo mismo que hará con la tecnología que adquirió de Francia: no sólo va a comprar armas, sino que las va a empezar a producir.
Son todas señales de que Brasil se está preparando para ser un país en serio. ¿Lo logrará?
¿Podrá un pueblo acostumbrado a 500 años de sometimiento, corrupción, robo y desigualdad, salir de la mentalidad de colonizados, apoyarse bien sobre sus pies, levantar la cabeza y decir “podemos ser un país desarrollado”?
La ambición humana es grande y la tentación de tanta riqueza, fortísima. Al oír a Lula en su discurso del pasado 7 de septiembre me asaltaban permanentemente las dudas. Porque los latinoamericanos sabemos lo que es el robo de la riqueza pública y su extranjerización. Los proyectos de Estado de largo plazo son la excepción. Ojalá Brasil tenga la sabiduría de ser esa excepción.
Hace unos años era muy fácil sostener que Brasil no saldrá nunca de la miseria. Que las favelas estarán ahí por siempre. Pero ahora nadie puede dudar que sí puede hacerlo. Y no se trata sólo de “esperanza” o “voluntad”. Tiene una palanca de una potencia que no se puede negar: petróleo.
Por supuesto que la sombra de la amenaza de los Estados Unidos -que por muchos años será muy superior a Brasil en términos militares- está ahí. Por supuesto que las relaciones internacionales son complejísimas y llenas de conflictos de intereses. Pero todo parece indicar que Brasil es una potencia dormida comenzando a despertar. Un monstruo que, quizá, devuelva a América Latina su dignidad.
Un país que puede cambiar la historia.
El vídeo del discurso de Lula:
Que a Brasil le van a ir las cosas bien es algo que ya se olía desde hace un tiempo, y más ahora que habrá petróleo. A ver si no se pierde demasiado con los inevitables casos de corrupción y realmente llega algo de riqueza a todo el mundo. De ahí a crear un conflicto armado hay mucho trecho. Quizá de aquí a entonces alguna mente brillante descubra una forma de energía limpia y eficiente y nos quitemos los problemas de abastecimiento de un plumazo.
Hola Over. ¿De verdad crees que, a pesar de haber descubierto semejante cantidad de petróleo, alguien se va a plantear la idea de utilizar energías renovables, sobre todo cuando ya está toda la infraestructura preparada para que todo funcione a petróleo? Yo no lo creo. Creo que tal vez Brasil sea de los últimos países que “disfruten” de la riqueza del petróleo (puse las comillas por la amenaza yanqui). Y sí, el trecho es largo hasta la guerra, pero sería un poco ingenuo pensar que los Estados Unidos van a dejar esa riqueza en manos de los brasileños sin querer meter sus propias manos ahí. Y Brasil tiene que ser lo suficientemente inteligente y sobre todo MADURO para defender lo que le pertenece y utilizarlo para el desarrollo del país y no para engrosar la cuenta bancaria de unos pocos. Saludos y gracias por comentar.
Y es lo más natural que se prepare, porque EE.UU está utilizando a Colombia para posicionarse en siete bases militares con el fin de saltar a los sitios que le convengan en America del Sur. Esque el único que ignora las malas intenciones de EE.UU al ofrecer apoyo militar a Colombia, es el mismo gobierno del señor presidente Uribe. Que pesar porque cuando quienes rigen los destinos del país se despierten ya puede ser tarde.
Siempre interesante, te felicito.
Muchos saludos
Bernardo: no creo que Uribe lo ignore, creo que lo hace intencionadamente.
Mythos: gracias.
me parece muy bueno, y ya se avisoraba que brasil seria uno de los paises sudamericanos y latinoamericanos que daria el gran salto hacia el desarrollo.
Como sabemos, siempre estara la sombra de los EEUU que es un país imperialista, siempre con sus ideales de dominio mundial; paso de ser la “prostituta del mundo” a ser el “proxeneta”, a dirigir a las demas potencias.
Justo lei en una web que en las escualas de los EEUU se les viene enseñando a los pequeños que la Amazonia es un territorio internacional que esta bajo la responsablidad y cuidado de EEUU.
Yo soy peruano, pero me siento muy orgulloso de que Brasil, logre lo que todo pais desea, ser desarrollado. Enserio digo, antes de que EEUU nos domine, me alisto a lqa armada brasilera.
Estos hijos de puta de los estadounidenses tiene planes que ya todo el mundo lo sabe. Llegará el momento, que parece que se avisora pronto, en que toda la America Latina tendrá que volverse una, contra sus enemigos con ansias de dominarla. Tarde o temprano se tendrán que acabar los prejuicios y seguiremos el ejemplo de la Union Europea.
MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE MENSAJE. GIANCARLO
Gian: sin dudas América Latina tendrá que unirse si quiere hacer frente a las amenazas del imperio.
Aunque dudo de lo que decís de la Amazonia, no creo en las teorías conspirativas.