El Caso RCTV. Los detonantes para que el gobierno venezolano cometiese esta falta que luego le fue pasada la factura con la no aprobación de la reforma constitucional, entre otros muchos actos de rechazo.
Hay que tener claro que la opinión pública, existe en la medida que encontramos espacio y medios para expresarla, de lo contrario no se haría posible o en todo caso no se conocería la opinión de todo aquel que desee hacerla pública, en este sentido al analizar los medios de comunicación social y su influencia sobre la opinión pública, se parte del hecho cierto que en cada país, sociedad, cultura y etapa histórica existe una dinámica entre los medios de comunicación masiva y los partidos y actores políticos por el control y la posibilidad de adoptar o interpretar los acontecimientos en la sociedad.
En el caso venezolano, el poder político intenta manejar a sus anchas los contenidos de los medios de comunicación imponiendo sus temáticas, para lograr así desde el poder del estado y las instituciones gubernamentales, ejercer una influencia directa en los contenidos a tratar, en tal sentido la opinión pública se ve sometida al efecto de la manipulación de la información, esto implica una forma de afianzar el poder bajo el engaño y la manipulación de las masas, de allí la importancia de mantener bajo su dominio y control el mayor número de medios; pero sobre todo el régimen necesita controlar las comunicaciones para poder ideologizar a la población y mantener a los ojos del mundo imagen de legalidad y falsa apariencia democrática.
El dominio de la comunicación es indispensable para el sostenimiento de la revolución (quien controla las comunicaciones domina el poder) de allí el ataque a los medios y las amenazas de cierre a RCTV por la vía de la eliminación de la concesión y la arremetida a otros canales como Globovisión.
El Gobierno amenaza con eliminar dicha concesión que ha permitido a Radio Caracas Televisión operar durante 53 años. El régimen hecha mano de una serie de argumentos, para justificar el cierre del canal, sin embargo el gobierno no le perdona a esta televisora no haberse plegado a los postulados de la revolución, ni a los caprichos de sus líderes, es decir por haberse mantenido como una tribuna abierta a todos los venezolanos que han querido denunciar las irregularidades tendrán su castigo, pero será un atentado a la opinión pública.