¿Se pueden tratar temas tocantes a la religión sin fanatismo? Mitología y Ataraxia.
“Felix qui potuit rérum cognoscere causas”. (”Feliz quien pudo de las cosas conocer sus causas”. Virgilio, 70-19 A.C. “Príncipe de los poetas latinos: Geórgicas”.)
Descolgados de hispanos (con algo de chibchas) nacimos, crecimos, fuimos hechos bajo premisas de la civilización grecolatina, judeocristiana, premisas orientadas hacia las multitudes por las religiones (en nuestro caso: católica, apostólica y romana). La judía, acaso (sí, acaso, porque tratamos de mitos) la religión monoteísta más antigua, se originaría en la literatura (“Lo primero fue el verbo”). En esos cinco libritos fantásticos que conocemos como El Pentateuco (Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio), atribuidos al talentoso e imaginativo judío, gran narrador, recopilador, indudable poeta (“Goteará como la lluvia mi doctrina; destilará como el rocío mi discurso; como llovizna sobre la grama, como cellisca sobre la hierba” Dt. 32.2), que vivió hace unos 3.500 años, el inmortal Moisés, el que se dijo llamado por Jahveh para recibir nada menos que Las Tablas de la Ley de Dios (Dios que instituyó él mismo en El Génesis: “Y la Tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas…”). Se me antoja que tal Espíritu tendría que ver algo con aquello que algún científico del siglo XX llamó “caldo primigenio”.
Del Pentateuco (La Ley, La Torah, El Homesim) venimos, porque la religión cristiana deriva de la judía. Jesús fue judío. Sin embargo, no debemos olvidar que el 77% de la población humana, unos 5.000 millones de personas, en otros mitos creen o ninguno tragan.
Antes de Moisés, en la noche de los tiempos, alguno de los primeros genios de la humanidad, anónimo, oriundo del Medio Este, o de alguna de las islas o costas orientales del fabuloso mar Mediterráneo, se craneó EL CAOS, unión estrecha de la Nicte (tinieblas terrestres) con el Erebo (tinieblas infernales) que al separarse originaron a Gea, matriz de los dioses griegos.
Religión en inglés, francés, alemán y portugués se escribe igual que en español pero sin tilde. En italiano es religione. La palabra deriva del latín: religio-religionis, especie de sinónimo de escrûpulus o sea piedrecilla. La primera acepción que da el Diccionario de la Real Academia es la siguiente: “ESCRÚPULO. Duda o recelo que punza la conciencia sobre si algo es o no cierto, si es bueno o malo, si obliga o no obliga; lo que trae inquieto y desasosegado el ánimo”