Los motivos por los cuales el sistema de botones antipánico no es eficaz.
Según Sallent, así como se gastaron más de 100 millones de pesos en romper calles que estaban en perfecto estado y su posterior reconstrucción, así como gastamos más de 25 millones de pesos en un call center (147) que ya existía y tenía un índice de atención superior a los privados 80%, ahora el brillante legislador Martín Borrelli (PRO) ha diseñado por ley la creación de la instalación de botones antipánico.
Según nos cuenta ADN, “la norma establece que dicho dispositivo deberá ubicarse donde el Ejecutivo considere pertinente y posibilitar que el Centro Único de Comando y Control (CUCC) reciba en tiempo real un aviso de emergencia, y permita la comunicación audiovisual con el solicitante”.
El Poder Ejecutivo “estudiará la posibilidad de instalar equipamiento que permita la visión nocturna y/o un sistema de iluminación de emergencia para el radio de visión de la cámara involucrada” y que “el micrófono a instalar no podrá captar sonido ambiente, debiendo tener el campo de alcance menor indispensable para la comunicación directa con el accionante del dispositivo de emergencia”.
Por Dios, ¿alguien puede asesorar mejor a estos legisladores, o más bien comprarle un poco de honestidad? De otro modo no se entiende para qué se invertirá dinero en colocar estos “botones antipánico” para conectarse con una central de inteligencia (seguridad).
¿Alguien le dice a este señor que en la ciudad existen más de 5.000 teléfonos públicos, antes de que ellos quieran gastar en comprar 5.000 micrófonos que ya existen? Pero además la mayoría de la población cuenta con un botón antipánico llamado celular. Si te están robando, ¿en qué momento vas a buscar el famoso botón? ¿Acaso después del hecho te vas a preocupar por buscar el botón o salir corriendo en dirección contraria al chorro? ¿Por qué no proponer una integración de sistemas de seguridad y la gratuidad del llamado al 911 desde celulares?
¿Alguien le explica a este señor que existen sistemas de georreferenciación que ubican la escena desde la que se comunica una persona? ¿Que no tiene sentido poner 200 o 300 botones porque siempre será mejor que cualesquiera de los más de 3 millones de usuarios se conecte desde su celular al denominado Centro Único de Comando y Control (CUCC)?
Como si fuera poco despilfarro, el implemento tecnológico grabará audio. Así es, la ciudad tendrá su propia SIDE. Claro que los micrófonos serán de corto alcance. Ahora, sería pertinente preguntar qué es corto alcance, quién verificará que todos los micrófonos tendrán características similares y que se ubicarán sólo en los lugares que van a publicar o “identificar”.
“Este proyecto es otro paso adelante para luchar contra la creciente inseguridad que aqueja a los vecinos porteños, buscando no sólo combatirla más eficazmente sino disuadir y prevenir la comisión de delitos”, afirmó Borrelli.
Sería importante dar un paso adelante en la inseguridad, pero francamente este es un retroceso, porque se gasta dinero en un dispositivo inútil frente a las causas de la inseguridad, dinero que se podría invertir en aspectos importantes como la creación de fuentes de trabajo para personas en situación de emergencia social.