Hildra, una elefanta, decidió -al parecer por un susto que le dio un gato- ser por fin libre. En su aventura de una hora por las calles, supo que la jungla de concreto puede ser más peligrosa que la selva Hindú. Lamentablemente, su existencia se vio truncada cuando chocó contra un autobús.

foto tomada de ElUniversal
Es muy difícil imaginar que pasa por la cabeza de una paquidermo de 45 años, cuando de buenas a primeras decide abandonar su diminuto medio ambiente. Y es difícil por que las elefantas no piensan, todo lo hacen por instinto.
Es difícil decir en que condiciones vivía este animal, pero lo que es un echo es que no era una sabana africana rodeada de vegetación y cientos de hectáreas de pastizales para pasear.
Es sumamente complejo decir si la elefanta estaba cansada, inconforme o desilusionada con su vida, lo que es un echo es que no había una manada de la cual sentirse parte, una libertad para hacer lo que se quiere.
Como personas pocas veces nos ponemos en el lugar de los animales de circo, acudimos a los espectáculos y disfrutamos de los trapecistas, contorsionistas, payasos, y por supuesto de los animales. Termina la función y salimos satisfechos o desencantados por lo que acabamos de mirar, pero nunca pensamos en las condiciones en las que se quedan las bestias dentro de estos lugares.
Para los dueños de los circos los animales no son mas que “anzuelos” para atraer mas asistentes a sus funciones. Productos desechables que cumplen con un papel bien definido, que en su importe de compra esta su único sueldo y que cuando dejan de ser rentables son eliminados. Tal vez la elefanta Hildra lo sabia, y por ello decidió escapar.
El señor Tomás López Durán realizaba su trabajo la mañana del día 23 de septiembre, cuando tristemente frente a su unidad surgió una forma sumamente rara, algo que tal vez nunca imaginó miraría en una carretera: un elefante. No alcanzo a frenar. Su autobús se impacto de frente. Y lamentablemente pereció.
También Hildra la elefanta falleció al recibir el impacto. En otras condiciones me aventuraría a decir que fue suicidio, pero mi pensamiento sensato me dice que los elefantes no razonan, y por tal motivo no deciden quitarse la vida.
Notable historia, triste crónica de dos muertes, de un hombre y de un animal que el destino unió y alejo por un momento la mañana del 23 de septiembre de 2008.
Que esperamos para terminar con los circos con animales!
Que les enseñamos a nuestros niños?
A ser crueles?
A quitar a los animales su dignidad?
A reirse de un pobre desgraciado?
Yo quiero que los chicos se maravillen en circos como el Circo del Sol, que es una autèntica maravilla, y no maltrata a nadie: es solo arte y belleza.
Si se me permite, no coincido con el cronista.
Los animales tienen inteligencia y raciocinio, de acuerdo a su especie.
Y por supuesto, tienen voluntad.
En cuanto a lo religioso, si creemos que son criaturas creadas por Dios, y que El les otorgó la vida, no veo por que deberíamos pensar que carecen de alma.
Un sacerdote me confirmó que tienen, como nosotros, libre albedrío.
Lo que los diferencia de nosotros, es que están libres de pecado: ellos no tienen maldad.
Tal vez, abusándonos de eso, es que les damos el peor de los tratos.
Les aseguro, amigos, que muchas veces me avergüenzo de pertenecer a la especie humana.
Por favor, presionemos a las autoridades para un trato humanitario a los animales.
abajo el mal trato de animales
espero y la situacion acmbie
y ahagamos todos algo al respecto
repetemos la vida animal!!!!
que tristisimo
estos son animales en peligro de extincion y ver a un elefante de 45 años tirado en la calle al pereser de un camion
pobres animales
la verdad me da mucha tristesa