Cada día más son los mexicanos que abandonan a sus familias en busca de seguir y lograr el sueño americano, poniendo su vida en verdadero riesgo. Pero, ¿es el sueño americano una realidad o es sólo una falacia?
Sin duda que la desesperación de ver como se consume la familia en deudas, como se quebrantan sus sueños e ilusiones, seguirán siendo el principal motor para emigrar en busca de un sueño, el sueño Americano del que pocos en la realidad hasta hace poco pueden presumir.
Y es que en la realidad el sueño Americano es una verdadera falacia, pues aunque se gane el esfuerzo del fruto diario en dólares y se cobre por hora, debemos de considerar que también se gasta en dólares: calzado, ropa, hospedaje, alimentación, etc. Debemos de tomar en cuenta que obviamente no se conoce a ninguna persona, se desconoce el idioma, lo que se consiga hay que pagarlo a precio de oro, o correr el riesgo de ser descubierto por la migra, además de que se acaba de llegar y no será tan sencillo encontrar trabajo recién llegado, además de que el cambio drástico en la alimentación ocasionara a mas de uno problemas estomacales, pues la comida es muy diferente a la de aquí, independientemente del sazón; productos como los que aquí se tienen a diario y a bajo costo, allá son verdaderamente un lujo.
Además hay que considerar que al entrar de ilegal al vecino país del Norte, ocasionara estar siempre escondido y al alba, mas aun es perder la esperanza de regularizar la situación del inmigrante en aquel lugar, dada la enorme discriminación existente todavía. Por el otro lado la familia que se queda en México y que pierde la tranquilidad, al no saber nada de su ser querido, que para colmo de males como es ilegal, le es difícil escribir alguna carta o mucho mas hablar por teléfono. Su situación se complica mucho más cuando el ser querido es muerto en la frontera o simplemente desaparece; y donde la familia en México no tiene a donde acudir para que le garanticen se encontrara a su ser querido.
Lo mejor es buscar alguna otra opción, antes de decidir irse al Norte; si bien es cierto que dice el dicho “nadie es profeta en su tierra” existen otras alternativas que se deben buscar y de agotar, las oportunidades se dan, pero solo a quien las busca y no desiste; debemos también hoy de exigir a nuestros gobernantes que las fuentes de empleo se promuevan mas, que los empleos ya existentes, sean bien remunerados y que las pocas becas que se brindan a los estudiantes por parte de las instituciones gubernamentales o privadas, sean para quienes deberás tienen la necesidad; es tiempo de que las palabras y promesas de campaña se cumplan. Es tiempo de exigir el cumplimiento de palabras empeñadas, porque después de todo, no es un favor; es una obligación de los gobiernos.