El fenómeno atribuido al calentamiento global ha generado el aumento del nivel de las aguas en algunos ríos de la región de la Costa Atlántica, hasta de un metro con 50 centímetros, lo que ha superado los cálculos de las autoridades.
Una preocupante situación de calamidad atribuida al invierno en esta segunda temporada del año 2008 denunció la directora nacional de Prevención y atención de desastres, Luz Amanda Pulido.

El balance es desastroso, al reportarse el desbordamiento de ríos que han generado inundaciones en cerca de 50 municipios de 18 departamentos colombianos.
La funcionaria solicitó a todos los alcaldes del territorio nacional mantenerse en alerta y tener activos los comités locales de emergencia por que los pronósticos del IDEAM indican que las lluvias se seguirán recrudeciendo en toda Colombia.
“Los comités departamentales deben estar más activos que nunca para asesorar rápidamente a las autoridades municipales en momentos de emergencia”, enfatizó Luz Amparo Pulido.
El gobierno nacional anunció la ampliación de los beneficios de la bolsa de desastres para atender a los damnificados por el invierno en el país. Los comités municipales deben actuar oportunamente para elaborar censos de damnificados en los municipios, indicó, por su parte la viceministro de Aguas y Saneamiento, Leyla Rojas Molano.
La emergencia que se registra en el departamento de Córdoba es muy grave, como consecuencia del fuerte invierno que viene azotando esta región del país.

Rio San Jorge, en el departamento de Córdoba
Los municipios más afectados por las fuertes lluvias y la creciente de los ríos Sinú y San Jorge son Montería, Montelíbano, San Pelayo, Lorica, Buena Vista, La apartada, Cereté, Moñitos y Valencia.
La directora del departamento de Prevención y Atención de Desastres indicó que el gobierno nacional inició los trámites para hacer llegar ayudas humanitarias para los damnificados; igualmente se dispondrán 150 mil costales para construir muros de contención para contrarrestar la fuerza de los ríos.
Los organismos de socorro están habilitando varios albergues provisionales para ubicar allí a las personas que permanecen en las peores condiciones.
De otro lado la armada nacional dispuso de 300 infantes de marina que se encargaran de monitorear la creciente de los ríos.
Durante el año 2008, el balance de las dos temporadas de invierno es desalentador por los graves resultados que han dejado no solo las inundaciones, sino los deslizamientos que han causado al igual que el desbordamiento de los ríos, la muerte de personas, destrucción de viviendas, de cultivos y pérdida de semovientes, explicó la directora de la entidad de atención y prevención de desastres.