Glamour y actualidad. Gotas de información sobre la piel de una ninfa desnuda que repasa con amor y rigor las principales noticias de esta jornada del martes, día nine de junio del año 2009. Notas íntimas escritas en el crepúsculo del atardecer.

Escribo este artículo al anochecer. En el ocaso del atardecer todo se ve con los colores de la dulzura. Allá quedó la mañana con sus bríos, que sólo exigen trepar bien alto. Allá, también, la promesa que necesita ser cumplida a ciegas. Ahora, tan distinta, llegó la tarde, oh, la tarde de la reflexión al borde del ocaso. Ella me envuelve con su suavidad, me toca desnuda con sus caricias. Añiles y rosas se confunden en mi más íntimo ser, me besa la brisa marina. Y los periódicos susurran noticias de última hora ya pasadas por agua y alquitrán.
Mis besos no siempre pueden expresarse ante el negro sobre blanco. Linotipias antilibidinosas, enemigas de la felicidad. Pero conviene estar al día, pensar lo pensado, mascullar lo que nos presenta en bandeja la sociedad que actúa, que domina y nos impone su molde ciudadano. El aquí y ahora no siempre puede vivirse sobre las nubes de la mismidad.
Mis dedos corren sobre el teclado, lo aman y quieren herirlo también. No puede ser de otro modo cuando las rotativas anuncian en primera página que los primeros 16 cuerpos rescatados del Airbus de Air France desaparecido en aguas atlánticas arribaron este martes en un helicóptero militar a la isla de Fernando de Noronha (noreste) para su identificación. ¿Qué decir, qué pensar? ¿Tanto esfuerzo transnacional ya para qué ha de servir? Ojalá ayude a la futura seguridad. El pasado nadie puede moverlo, no sanarán las heridas de esta pobre gente que quiso volar y acabó sepultada por una montaña de agua. El susto y la angustia también anidó en sus corazones. Reflexionar sobre este instante es mi ola en este mar, la que va y viene. Me acerca a esta gente, me lleva hasta ellos y de algún modo los hace eternos. ¿Por qué ir más allá en el circo mediático?. No tengo estómago para esto, ni quiero fabricarlo.