Un día pensó en una gran idea: crear una clave con figuras de palabras y frases completas, y tal vez entonces los ciegos podrían, a lo menos, escribir. Mucho tiempo le tomó recortar trozos de cuero en el taller de su padre.
Mucho después, cuando ya era maestro de la Institution Nationale des Jeunes Aveugles, estaba sentado en un café de Paris escuchando las noticias que le leía un amigo, oyó el informe de un capitán del ejercito francés, Charles Barbier, quien explicaba una forma, de invención suya la cual consistía en escribir con puntos y rayas en relieve los mensajes para poder entenderlos a oscuras usando el tacto. Luis Braille, en ese instante, se dio cuenta cabal de la importancia de aquella noticia.
Visito Luis Braille a Charles Barbier, y este le explico de cómo, usando una lezna, grababa en un papel grueso pequeñas roturas que dejaban, en la cara opuesta pequeñas protuberancias, detectables con el tacto. De esa forma, había adaptado una simple clave para el ejército. Un pequeño punto podía significar avanzada, y dos retirada, y agrupadas en otras formas diferentes ordenes.
De allí en adelante Luis Braille no descansó, y cinco años después, apareció su primer libro, en el cual se uso el “sistema Braille”. Y ya sea o no por ironía de la vida, el instrumento utilizado para su sistema era el mismo que le había causado su ceguera: una lezna.
Este sistema probado y perfeccionado, pasando por varios cambios durante cinco años, y cruzando Luis Braille por un penosa enfermedad que lo llevo a la muerte a los 43 años, tiene una clave de seis agujeros colocados en un rectángulo. Con estos puntos Braille formo 63 combinaciones posibles, que también, aparte de las letras, indicaban puntuaciones y abreviaturas, y los de ciertas palabras como “por” y “para”.
Pero con todo este trabajo no pudo Braille convencer a sus envidiosos colegas y se dirigió a la academia francesa con la esperanza de que se adoptara este nuevo sistema en las escuelas de ciegos. Pero su petición fue nuevamente rechazada dándole como argumento que los ciegos estaban recibiendo suficiente enseñanza y educación mediante el sistema de realce.
Pero sus alumnos del Instituto le pidieron a Braille, y en secreto, que les enseñara el método. Y no solo accedió a ese deseo colectivo, sino que adiciono a los del alfabeto varios de los signos usados en matemáticas, y así pudo enseñar también a resolver ecuaciones. Después creo un sistema adaptado a la música y llego a ser un muy buen organista.
Este sistema se convirtió en la parte mas esencial de la educación de los ciegos que desde 1895 “Braille” es una palabra cuyo significado se entiende en todo el mundo.