Un día pensó en una gran idea: crear una clave con figuras de palabras y frases completas, y tal vez entonces los ciegos podrían, a lo menos, escribir. Mucho tiempo le tomó recortar trozos de cuero en el taller de su padre.
En Francia, en la aldea de Coupvray, un día del año 1812 un niño de bellos ojos pardos jugaba en el taller de su padre, quien era un profesional talabartero. De un momento a otro, el niño tomó dos afiladas leznas y salio corriendo, con tan mala fortuna, que al correr tropezó. Ese accidente lo hizo perder la visión de un ojo, y muy pronto estaba totalmente ciego.

A los diez años, Luis Braille, entro a una escuela de ciegos en Paris llamada la Institution Nationale des Jeunes Aveugles. El fundador de esta escuela era Valentín Hauy, quien hoy es un ignorado precursor de la enseñanza de los ciegos. Entrego a Luis Braille las primeras enseñanzas dirigiéndole los dedos por sobre las 26 letras de su alfabeto realzadas con ramitas. Después pasó Luis a los libros confeccionados por Hauy que tenían letras recortadas y adheridas a las páginas. Cada una de estas letras tenia un tamaño de 8 centímetros de alto por 5 de ancho, lo que hacia del sistema un método demasiado arduo. Como ejemplo habría que decir que un cuento para niños como Pinocho, llenaba varios tomos, y cada uno pesaba mas de tres kilos.
Al cumplir los 14 años, uno de sus compañeros le señalo una tarjeta donde la letra se hacía notar porque el tipo se había hecho con bastante fuerza. Pero para poder leerlas, esas letras debían tener por lo menos un altura de dos y medio centímetros, lo que implicaba que un libro era aun una tremenda empresa, y leerlo una tarea tediosa.
Mientras Luis crecía, crecía con el la urgencia por salir de su falta de instrucción.
Un día, pensó en una gran idea. Crear una clave con figuras de palabras y frases completas, y tal vez entonces los ciegos podrían, a lo menos, escribir. Mucho tiempo le tomo recortar trozos de cuero en el taller de su padre.
Intento formar símbolos similares a las figuras geométricas, triángulos, cuadrados y círculos, y cada una de ellas con ciertas variaciones para que representaran las diversas letras, mas al final ninguno de esas figuras le parecieron practicas.