Mi primogénito, ángel en la Tierra que no vio la luz.
Se acerca otro 28 de marzo, ya cumplirías 24 años. Qué paradoja: naciste muerto el mismo mes en que tu madre y tu tío cumplen. No te pude enterrar, no te pude velar, no te conocí, no te cargué año tras año…
Espero tu cumpleaños con mis ojos empañados de esa agua cristalina persistente que, caprichosa, brota de mis ojos. Te he sentido tantas veces, desde que a los siete días de haberte parido me despertó un succionar en mis senos que podían haberte amamantado. Cuando alguno de tus hermanos hace algo que me molesta, es como si les recordaras con una caída o algo similar que hicieron mal. Ellos te aman desde que tienen uso de razón: fuiste un feto valioso de 4 kg., tu gran estatura.
¿Por qué naciste muerto? Ni siquiera con mis conocimientos médicos puedo dar respuesta a esto. Sólo fuiste un bebé deseado por tu mami. Todos me aconsejaban el aborto (en mi tierra el aborto es un método anticonceptivo), tu padre biológico insistió en ello hasta cuando llevabas seis meses en mi vientre, incluso fue capaz de mandarme sola a ver a su “colega” a que cometería tal fechoría.
Ya en la camilla, al examinarme y decirme “está grande, pero podemos hacerlo, sólo informaremos que se hizo pues venía con malformación congénita”, eso fue como una puñalada que sentí y, horrorizada, me levanté y recuerdo que estuve caminando sola bajo una fría tarde de invierno muchas horas sólo con ese líquido cristalino persistente
¿Por qué tengo que hacer lo que otros digan, aunque esté en mi quinto año de la carrera? En tu alumbramiento, él me acompañó. Yo le perdono todo lo que sabe que no hizo. Lo hice entonces, lo haría ahora. ¿Por qué? No lo sé…
Yo sola preparé tu canastilla en principio, luego con mi madre/amiga. Esa canastilla que pasó de embarazo en embarazo por mis otros hijos y los hijos de mis primas. Al partir a cielos extraños, traje parte de ella conmigo y sigue ahí en mi cuarto; ha pasado tanto tiempo y ni siquiera olvido detalle de ese fatídico día, incluso el escalofrío que precedió a ese día.
Mi fuente rota: un meconio de cuatro cruces, cero latido fetal. Yo te hablo a cada rato. Soy egoísta pero no quiero que tu alma abandone a los míos, por eso no te doy misa, pues dicen que eso logra que los muertos suban al cielo y aquí en mi casa, en mi yo, tú eres nuestro ángel.
Siempre seré tu mami y tú eres mi primogénito.
Felicidades , su escrito me gustó mucho y está muy triste pero a la vez muy bonito. Me parece que fue real, tiene que haber sufrido mucho , que Dios la bendiga y que siga escribiendo así.
La vida nos da pruebas que son a veces dificiles de pasar y superar, es bueno recordar a quienes se han ido y que siempre por más que los despidas estarán en nuestras vidas y nuestros corazones acompañandonos y sobretodo esperandonos…Tu sonrisa y alegría para con otros niños, son su herramienta para demostrar que siempre estará allí y recordar con alegría la experiencia maravillosa de ser madre por primera vez…aunque no terminase como queríamos.Recuerda dios es perfecto en tiempo y espacio.TQM.
A veces compartimos con las personas, reimos, etc… Y muchas veces obviamos que esa persona alguna vez tambien ha llorado. Aun no he vivido la bendicion de ser madre, pero tu hoy con este escrito me hiciste que lo sintiera en mi propio ser…
Se que en la vida hay cosas inexplicables, como quizas lo ha sido para mi vivir 18 años de mi vida deseando ser mama, anhelo que aunque pase mil años continuara latente en mi. Ojala muchas mujeres que piensan en la posibilidad de un aborto en sus vidas, puedan leer este escrito tuyo y arrepentirse y sobre todo pensar en aquellas quienes deseamos con todo el corazon ser Mamas y por cosas inexplicables de la vida, no lo logramos… Gracias a Dios te dio dos bendiciones hermosas… El que no fue, es porque asi Dios lo quizo, quizas su mision fue abrir las puertas de tu corazon y tus entrañas para recibir a los que hoy tienes como hijos. Te quiero mucho.