Idealización, química, espacios, dominio e imprevisibilidad: las palabras claves de este listado.
Cuando se origina una ruptura en una relación, suele suceder que quien es sorprendido por ella es quien sufre más, pues ignoraba que las cosas no iban bien, pero descubrir cuándo empieza a acabarse la relación es casi imperceptible, pues obedece a un sentimiento de dar todo por seguro y al hacerlo se empieza a perder lo conquistado.
Si cae o está cayendo en alguna de las siguientes pautas, no dude que la ruptura le espera a la vuelta de la esquina.
Si en un momento determinado descubre que su pareja no era lo que esperaba, usted cayó en una falsa expectativa. Su vida se convierte en lo que quisiera que fuera y lo que no es. Esta situación lo llevará a la ruptura pues todo es conducente al resentimiento y desconfianza ante lo que nunca sucede. Esta situación se detecta al tiempo de realizada la conquista. Lo más probable es que se hayan hecho promesas de ambas partes que jamás serán cumplidas. Aquí la situación es de desencanto.
Muchas parejas inician relación por no dejar pasar, y en ellas falta eso que se le ha denominado “química”, atracción fuerte entre un hombre y una mujer. Si sólo es uno el que genera la atracción y el otro hace parte de la relación como alguien pasivo que deja así para “ver qué pasa”, o si “después empezaré a quererlo/a”, está en una situación de desventaja suprema. Las relaciones de pareja las conforman dos personas que sienten mutua atracción; de no ser así, la infidelidad está a la orden. Revisar esta atracción primaria será fundamental en las bases de la relación de pareja.
Al comienzo no hay espacios. Cuando hay una fuerte atracción, el 100% de la relación es como si no pudieran separarse nunca. Resultado de esta situación: sofoco, hostigamiento, presión… y poca libertad para el crecimiento individual. Se hace ruptura con la vida individual de cada uno de la pareja, se pierde para luego estar totalmente hastiados de una relación absorbente que no les da tiempo para respirar. Los celos constituyen en este caso el pilar del conflicto en la pareja. En este caso es importante ceder y confiar para luego amar y volver a soltar. El respeto por el otro y su individualidad están a prueba cuando no hay espacios para crecer y mucho menos cuando no hay confianza.
Entiendo tu punto, comparto tu idea en general, pero no crees que dentro de ellas mismas que clasificaste como mortales conductas pal amor hay ciertos aspectos positivos, ponte tu lo imprevisble aunque suena fome y sin vida también es cierto que tiene seguridad y entrega cosa muy dificil de conseguir con alguien….