La manera de perder el miedo a hablar en público.
Millones de personas en el mundo comparten un problema muy dificil, puede que para mucho no sea un problema importante pero para otros si lo es. Este problema es el hablar en público, pararse frente a un público y hablar acerca de un tema en específico puede llegar a requerir bastante valor en nosotros.
Existe un famoso consejo que dice “Imagínalos a todos desnudos”. Yo que soy alguien que ama estar frente a públicos y hablar frente a los mismos les puedo decir que esto no funciona de nada, solo para reírnos unos segundos. Puede que nos ayude a entrar en confianza pero no creo que esto sea lo más importante.
Por lo tanto enumerare uno que otro aspecto importante a la hora de hablar en público.
Antes de empezar a imaginarnos a todos nuestros oyentes desnudos, debemos de estar seguros de lo que les vamos a decir y conocer la mayor cantidad de información posible acerca del tema que vamos a defender. Es importante que no nos centremos en estudiar cosas que solo engloben nuestro tema, sino, buscar antítesis a nuestro tema o buscar información que se desprenda de nuestra temática aunque no se relacione directamente. En fin, conocer todo lo que podamos acerca de lo que defenderemos.
Es muy útil trazar una guía de los temas, y subtemas, que seguiremos a la hora de hablarle a nuestro público, debemos de saber por dónde queremos comenzar y por donde queremos terminar. Esto es útil en caso de quedarnos sin ideas para seguir en alguno de nuestros subtemas, utilizando la línea guía, sabremos cuál es el siguiente subtema y podremos continuar con nuestro discurso sin problemas. También es útil para poner barreras entre el tema e información que no es completamente necesaria y no perdernos en nuestro discurso.
Debemos de tener un ritmo a la hora de hablar no debe de ser muy rápido, pero tampoco demasiado lento, debemos de hablar con cierta fluidez, siempre y cuando la gente nos entienda lo que estamos diciendo.
Moverse en el espacio en el que estamos parados es muy importante, a parte que nos ayuda a tomar confianza en el espacio, también vuelve las presentaciones o discursos más amenos.
Regular la vos es un detalle que tenemos que tomar bastante en cuenta, debemos de hablar con un volumen neutral. No debemos de hablar con un volumen muy bajo que dificulte el escuchar lo que decimos, pero tampoco debemos de hablar con un volumen muy alto que pueda convertir nuestro discurso en algo irritante.
Si cuando hablamos en público no hacemos cambios de tonos como elevar el tono en una coma y disminuirlo en un punto, nuestro discurso será aburridísimo. Utilicemos tonos para demostrar sentimientos en el discurso o hacer énfasis en algunos puntos que consideremos importantes.
Al tener nuestro discurso listo, practiquémoslo por lo menos una vez mientras nos bañamos o mientras nos dirigimos a nuestros trabajo o lugares de estudio.
Hablar en público es más fácil cuando sabemos lo que vamos a decir y como lo vamos a decir. Perdamos la pena, luego de aprender a hablar en público nos será más fácil improvisar discursos, hablar sobre distintos temas de manera más segura e incluso mantener conversaciones más interesantes.