¿Qué puede hacer el mexicano común y corriente ante la situación económica de la actualidad?
¿Suena familiar? Ahora mismo los gobiernos de Estados Unidos y de México están optando por medidas similares con el objetivo de reactivar el consumo que en ambos casos es el sostén de la economía en un 70%. En Estados Unidos se devolvieron impuestos, se generaron empleos y se crearon seguros para proteger al consumidor promedio. En México ayer mismo se anunció el informe de gobierno, donde los puntos básicos propuestos por el gobierno se apoyan 100% en la teoría de Keynes, del estado como regulador y potenciador de la economía.
En ambos casos el tema más incierto y urgente de resolver es el empleo, ¿hasta qué punto las medidas gubernamentales (que debieran ser temporales) serán suficientes para echar a andar el motor de la economía? ¿tenemos el marco jurídico y las condiciones políticas lo suficientemente sanas para que resulte el modelo?
Al hacerme estas preguntas es cuando vuelvo a la economía política, en este caso el modelo teórico es impecable y plasmado en una serie de medidas y reformas, sin embargo el factor político es el ente hexógeno que vuelve incierto el futuro económico del país. Por ello debe preocuparnos el empleo, aunque nosotros tengamos un trabajo y en muchas casos sea bien remunerado, si el resto de la gente que integra la sociedad no lo tiene, o lo pierde, como país y sociedad estamos expuestos a que el nivel de ingresos y de vida del país de decaiga, lo cual nos afectará eventualmente en el corto o mediano plazo. Los efectos pueden venir desde encontrar precios más altos en el mercado, lo cual discrimina a los consumidores, ver una reducción en el acceso al crédito (lo cual está pasando en el crédito al consumo vía tarjetas y el crédito a la vivienda), escasez de productos y servicios y todo ello se traduce en una pérdida de bienestar.
¿Y qué podemos hacer? Me enojan un poco los economistas teóricos (trato de no ser una de ellos) que únicamente recetan modelos abstractos que no pueden aplicarse en la realidad. En mi caso he pensado que cosas puede hacer un mexicano normal, común y corriente para remar contra la marea y contribuir a llevar a buen puerto el barco de este país. He pensando en pocas y concretas medidas, espero les sean de utilidad.
Espero esta reflexión tenga muchos lectores, sino mis palabras serán letra muerta y de nada habría servido estudiar tanta economía y negocios por tantos años.