Psicología de la educación matemática. Comparación con el sistema educativo colombiano.
Skemp plantea claramente que el problema que surge alrededor del aprendizaje de las matemáticas se reduce simplemente a dos premisas:
Skemp inicia su libro “Psicología del aprendizaje de las matemáticas” con una descripción de los aspectos que subyacen a la adquisición de conceptos como parte fundamental del proceso de comprensión.
Skemp define claramente dos procesos básicos para la formación de conceptos:
Luego Skemp funde de la manera más simple posible estas dos definiciones de un modo que es elocuente con sus planteamientos al afirmar que un concepto es a su vez formado por otros conceptos y crea lo que denomina abstracción, que es un cambio mental duradero, el resultado de abstraer, que nos capacita para reconocer nuevas experiencias como poseedoras de similitudes con una clase ya formada (entiéndase “clase” como el producto de la clasificación). Luego, el producto de la abstracción es el concepto, lo cual conlleva a lo que considero es el primer gran principio de Skemp:
“Para la formación de un concepto se requiere de cierto número de experiencias que tengan algo en común”
Ahora bien, ¿sobre quién recae la responsabilidad de formar conceptos? En primer lugar, se puede hablar del alumno. La empresa de formar conceptos debe ser una actividad constante en que el joven pone su mayor esfuerzo.
Lo anterior está claro pero de ninguna manera es absoluto. Veamos al docente, que sería el “comunicador” del concepto. Es obvio reconocer que si lo comunica al menos debe comprenderlo. Además de esto, no puede comunicarlo mediante una definición sino únicamente reuniendo ejemplos adecuados para que el alumno experimente. Ahora, ¿por qué Skemp plantea esto? La repuesta parece lógica pero induce a lo que considero es la base, el soporte, la llave maestra para comprenderlo:
“Las matemáticas no pueden ser definidas sino sólo ejemplificadas”.