El próximo 20 de julio se cumplen 40 años de haber pisado la superficie lunar los primeros humanos.
Yo era muy pequeña, pero recuerdo que en mi ciudad Manizales, esto fue todo un acontecimiento. Mi padre con gran esfuerzo compró un televisor último modelo, a Blanco y Negro (pues aún no llegaba a nuestra pequeña ciudad los televisores a color) para ver en directo tan conmemorable momento. Mis hermanos y yo, no cabíamos de la dicha por tener en casa un aparato tan sofisticado, que ninguno de nuestros vecinos poseía. Por supuesto el día de la transmisión la sala de nuestra casa se llenó de amigos y conocidos para presenciar tan importante transmisión. Recuerdo que en el instante en que Nail Armstrong puso su pie sobre el suelo lunar y dijo “es un pequeño paso para el hombre, pero un paso gigante para la humanidad” todos aplaudimos y gritamos de júbilo.
Michael Collins, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, conformaban la tripulación del Apollo 11, los dos últimos fueron los primeros hombres en pisar el suelo lunar, pero la carrera del hombre por llegar a la Luna había comenzado mucho tiempo antes.
Las primeras experiencias con cohetes se remontan a 1935. Son realizadas simultáneamente en Alemania y Estados Unidos, y están directamente vinculadas a las investigaciones sobre nuevos armamentos. Durante la Segunda Guerra Mundial el gobierno alemán usa los principios de propulsión de cohetes para construir las primeras bombas voladoras, la V-1 y V-2, en un programa coordinado por Wernher von Braun. Es con esta tecnología capturada de los alemanes con la que Estados Unidos y la URRS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), dan inicio a la llamada carrera espacial: la lucha por la primacía en la conquista del espacio. Cada paso de esta carrera se traduce en avances tecnológicos: nuevos materiales, perfeccionamiento de motores, armamentos, satélites meteorológicos y de comunicación.
La Unión Soviética es la primera en obtener éxito con el lanzamiento de satélites artificiales y sondas espaciales. En 1957, lanza el Sputnik, el primer satélite artificial en la órbita terrestre. En el mismo año con el Sputnik 2, envía el primer ser vivo al espacio, la perra Laika. Así mismo, es pionera en traspasar el campo de gravedad de la Tierra con la sonda Lunik 1, que sobrevuela la luna el 3 de enero de 1959, y alcanza a Venus con la sonda Venera, el 12 de febrero de 1961. No obstante sus logros, su mayor triunfo es el lanzamiento del primer hombre al espacio: Yury Alexeievich Gagarin, que permanece en órbita por espacio de 1 hora 48 minutos. La URSS gana así, la primera etapa de la carrera espacial.