Lo curioso es que nunca, a propósito de su errática trayectoria, la Iglesia avaló su legitimidad. La verdad es que apenas apareció en Lirey, hacia 1536, fue motivo de mucha controversia.
En el año de 1578, el sudario fue trasladado por sus propietarios por sobre los Alpes hasta su nueva residencia en Turín, y el ultimo rey de esa dinastía, el ex monarca Humberto II de Italia, lo dono a la Santa Sede. Después de la muerte de Humberto, en 1983, el papa Juan Pablo II se convirtió en su propietario legal.
Lo curioso es que nunca, a propósito de su errática trayectoria, la iglesia avaló su legitimidad. La verdad es que apenas apareció en Lirey, hacia 1536, fue motivo de mucha controversia.
Henri de Poitiers, el obispo de Troyes, prohibió su exhibición. Y quien lo sucedió, Pierre d`Arcis, alerto a su superior, el papa Clemente VII, que verdaderamente se trataba de una pintura “hábilmente ejecutada”, pero en respuesta le dieron instrucciones de exponer el sudario a los fieles como la “imagen” del cuerpo del Señor. Así, el público y el clero pasaron por alto este entredicho, y el Santo Sudario continuo venerándose con inmenso fervor.
Secondo Pia, abogado de Turín, en 1898 le tomo una fotografía por primera vez, utilizando para esto una cámara de cajón, descubriendo que el negativo tenia una imagen mucho mas clara y detallada que la que se podía apreciar a simple vista, ya que la imagen del paño revelaba un negativo, porque los valores de luz y sombra estaban invertidos, y no se pudo encontrar explicación alguna para este fenómeno.
En los años treinta el sudario era ya un objeto de atención internacional, se crearon clubes y asociaciones del sudario, se celebraron reuniones de estudiosos y se editaron muchos libros y artículos sobre el tema. Y además, se creo una especialidad nueva, la sinología, del griego sidon, que significa sudario.
En los setenta se solicitan exámenes imparciales del paño para demostrar su autenticidad, y el Vaticano accede a que se efectúen algunas pruebas físicas y químicas, y científicos de muchas partes del mundo comenzaron su trabajo, pero lo complicado fue permitir la extracción de una parte de la tela para pruebas en laboratorios.
Finalmente, el 21 de abril de 1988 canónigos de la catedral de San Juan Bautista de Turín seccionaron una parte del sudario de siete por un centímetro para luego ser dividida en tres partes, y así enviarse a los laboratorios de la Universidad de Arizona, en Tucson, a la Universidad de Oxford, y al Instituto Federal Suizo de Tecnología.
El 13 de octubre de 1988, a las 10 de la mañana, el cardenal Ballestero reconocía que en un 95 por ciento de certeza la sabana se había confeccionado entre los años 1260 y 1390. Correspondiendo a la cosecha de lino usado en la fabricación de la tela.
Si se lee con atención el libro “La revelación de los Templarios” de Linn Picknett y Clive Prince, se encontrara una posible, y bastante posible explicación a este misterio.
La única fuente de conocimiento acerca del Mesías, es la Biblia, que a traves del Nuevo Testamento, nos revela el mensaje de Dios y el Nuevo Pacto que el Señor sella con la sangre de Cristo en la cruz, para que “todo aquel que en El crea, sea salvo”.
El tema del “sudario”, no es más que una “cortina de humo” creada por Satanás para confundir a la humanidad, ansiosa de “ver” para creer, porque el recibir a Cristo es por la Fe y no por las obras, para que nadie se gloríe, pero el hecho mismo de contar con una prenda que “demuestre” la existencia del Señor, es el inicio de la duda y la idolatría, abrazada hoy en día por millones de seres humanos, quienes no pueden creer en un Salvador mientras no vean alguna prueba tangible de su existencia.
Satanás no ha cambiado ni un milímetro desde la caída de Adan y Eva en el Edén. Su objetivo es, como siempre, confundir, hacer dudar, negar la fe y destruir el plan perfecto de Dios para la salvación del hombre. Pero esto sucede porque el diablo sabe que su tiempo es cada vez más corto y que el lago que arde con fuego y azufre es el lugar que con toda justicia y seguridad le está reservado para él, sus súbditos y sus seguidores, al cual será arrojado en muy breve tiempo.
Bástenos entender que el conocimiento de la verdad, solo viene cuando rendimos nuestro corazón al Señor, decidiendo recibirle como Salvador nuestro y quien pagó con su muerte por cada uno de nuestros pecados – no solo un pecado, el de Adán – para que pudiesemos tener, nuevamente, la oportunidad de la Vida Eterna, para la cual fuimos creados.
Tanto ese “sudario” como muchos otros objetos que han visto nuestros ojos durante toda la existencia de la iglesia cristiana, no son aprobados por Dios en ninguna forma pues son idolatría pura, farsa, desobediencia a Dios y adulterio de la verdad de la Palabra de Dios, que con mucha razón dice: “Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira” (Apocalípsis 22:15)
Amemos pues al Señor, como nuestra única y última alternativa para alcanzar su promesa: “la Vida eterna” (1 Juan 2:25)
Gracias. Dios les bendiga.
Rayner Calderón
N.B. MANAGEMENT
Coastal Vacations – USA
http://www.mycoastalsystem.com/rayner/web/index.htm
Phone: +51-43-310515
Mobile: +51-943-484361
explorer_63ago20@yahoo.es
http://www.mycoastalsystem.com/rayner/web/presentacion.htm
El párrafo final dice:
“Si se lee con atención el libro “La revelación de los Templarios” de Linn Picknett y Clive Prince, se encontrara una posible, y bastante posible explicación a este misterio.”
¿Y cuál es esa posible explicación?
El artículo terminó cuando estaba llegando a lo mejor. Me gustaría saber que es lo que dicen Picknett y Prince en el libro citado, que por cierto no he visto en librerías y tal vez sea difícil de conseguir.
Me parece que el artículo es tratado con demasiada parcialidad. Se advierte que mythos, no da lugar a duda que el manto es falso, sin embargo hubieron muchos más estudios sobre el manto. No quiero decir que el manto sea real, pero debemos tener más información para tener un juicio cercano a la verdad. Copia esta dirección en la barra de navegación para ver una entrevista interesante: http://www.youtube.com/watch?v=QNvUly9OLiA
En ella nos habla en cambio del sudario de Oviedo que está en España y que tiene muchas coincidencias con el de Turín.
Admito que tampoco son un ejemplo de la imparcialidad, pero nos alimenta con más datos para nuestro personal razonamiento.
En cuanto a lo que dicen Linn Picknett y Clive Prince en su libro es que fué Leonardo da Vinci el que “planeó” todo este enredo, supuestamente por su odio a la iglesia. Al parecer, para los autores, Leonardo no tuvo nada mejor que hacer y solo pensaba en dañar a la iglesia; así en sus cuadros: La última Cena (utilizado por Dan Brown en El código da Vinci), San Juan Bautista, La virgen de las Rocas, Sta. Ana María y el niño, y muchas otras ellos observar falos, asesinos, conspiraciones etc. Todo esto como resultado y fruto de la New Age.
creo que esta bien, pero pudiste ponernos un link al libro que nombras !