Existen realidades que son como son y no se pueden cambiar, tantas cosas que no entendemos y a veces nos sacan de quicio. Sin embargo, algo debe quedar en el fondo de nosotros mismos…
De vez en cuando suelen sobrevolar unos fríos temores. Son pequeñas punzadas que invaden terrenos internos en los que pocas veces nos atrevemos a rondar. Y sin embargo, más alla de esos molestos pensamientos que logran desvariarnos, aún continuamos recorriendo los mismos caminos.
El multifacetismo de la vida diaria nos revela verdades asombrosas. A veces nos resulta hasta extraño convivir con ciertas realidades; pero éstas existen, y alcanzan para comprobarnos dentro de qué limites y bajo qué consecuencias subsistimos. Ese fiel secreto que la vida nos esconde quizá guarde todas esas respuestas que hoy nos desconciertan. “Alguien” sumamente supremo nos ha regalado a este mundo, y estamos aqui, con más preguntas que respuestas, pero estamos. Estamos sin saber si esto que vivimos es parte de un juego, una prueba o un paso previo a un algo más. Tantas inquietudes juntas…
Si ninguno de nosotros pidió estar aquí… ¿Porqué algunos deben aprender a sobrellevar situaciones para las que nadie los preparó? ¿Con qué derecho deben enfrentar indefensos a monstruos imponentes, sin elección alguna? Son monstruos invisibles, pero demasiado más poderosos de lo que pensamos.
Esa cruel pobreza que amenaza imperante; la desnutrición que, día a día, cobra más fuerza; las enfermedades que continúan inmunes recorriendo caminos incurables y que nos demuestran que ninguno de nosotros es distinto a nadie; la falta de educación que parece querer, de a poco, quitarnos la dignidad y las ganas de pensar; el egoísmo y el despotismo con que algunos actúan, buscando más poder que otros sin -quizá- reflexionar que ante Dios, la vida y la muerte, nadie es más que nadie ni menos que otro. Ante este último punto es hasta donde llega ese supuesto dominio e imperio del hombre, porque inevitablemente todos y cada uno de nosotros terminaremos desafiando al destino en una misma lucha, una lucha a la que tarde o temprano se le brinda la victoria.
Y hablamos de temores y pensamientos que molestan porque nos resulta imposible no pensar siquiera un segundo, cada tanto, en estas cosas que parecen estar lejos de todos y que sin embargo nos rozan de cerca en cada uno de nuestros respiros y cada vez que recordamos a Dios y a los que ya no están.
Pero más allá de estas realidades, todavía existen fuerzas que pueden dar pelea por un tiempo más. Todavía resisten, en muchos de nosotros, esas interminables ansias de amar, esas que nos convierten en semejantes pero que también nos diferencian de los que no tienen el suficiente valor de regalarle a la vida y al destino un presente, una realidad y un futuro que nos enorgullezca como personas y nos dignifique como humanidad.
Un relato existencialista, pero no cae en el pesimismo exagerado de la vida… está muy bien tu escrito, me gustó…
No pedimos estar aquí, pero sin embargo queremos lo mejor para nosotros, esa es una contradicción, ya que el que no quiere estar en algún lugar simplemente se va…
Si estamos aquí, alguna vez lo elegimos, quién sabe cuándo y dónde, pero nada es al azar.
Thanks so much for providing individuals with an exceptionally marvellous chance to check tips from this site. It’s usually very amazing and as well , jam-packed with fun for me and my office acquaintances to visit the blog really three times per week to learn the latest guides you will have. And of course, I’m also actually amazed for the astonishing things you give. Certain 1 areas in this posting are absolutely the most impressive we have ever had.
I have read not one article on your blog. You’re a big lad
http://tjtelecom.com/fountain-pens-on-your-writing-tasks.html