content top

Una luciérnaga libre en la oscuridad

La luciérnaga ahora brilla con una luz eterna.

Todo empezó una cálida mañana de un día cualquiera. Todo se encontraba bajo una sospechosa calma. Más aun, ni él sospechaba nada hasta que de entre lo que veía, una voz le preguntó acerca de qué tanto veía con esos preciosísimos ojos. Con mucha tranquilidad respondió que gracias a Dios, él no era un triste ciego y que por tanto todo lo miraba bien.

Esa voz con mucha calma le insinuó que si por si acaso estaba ya enterado que él que es ciego se pone muy triste y se amarga creyendo que los demás algo ven y que no había mayor ciego que aquel que en su ignorancia se negaba a ver, que no estaba por demás la prudencia y saber que no saber era como no ver y que por tanto si no sabía cuál era el propósito verdadero de su vida y aun de por qué le hablaba de tal modo, entonces todo era demasiado sencillo. Ese oscuro y opaco mirar concluía que en su dilapidaria visión estaba muy ciego.

Aquella voz continuó que para que saliera de dudas se preguntara así mismo, porque lo más fatal era que se pudiera engañar a sí mismo, con respecto a qué haría el día de mañana sin ni si quiera estar enterado de todo lo que le podía pasar y que si le costaba oír lo dicho como buen consejo y además se le revolvía el estómago por elevar sus propios argumentos.

No sólo estaba ciego sino también sordo, que si no podía caminar hacia la búsqueda de lo que verdaderamente es y educarse en la manera en como lo debe cuidar, tenía el problema de quién se encuentra atado y preso en donde su propio pensamiento ha sido el cómplice de su carcelazo.

Ahora no sólo eso sino también hay unas vendas situadas cerca de tu boca como una mordaza que impide que pidas ayuda o auxilio. Tienes miedo… claro, porque agrava más la situación estar metido dentro de un costal oscuro, esclavo entre gruesas cadenas en una oscura pieza de un clandestino sitio, lugar ubicado quién sabrá dónde si no quien allí te atrapó.

“Ahora dime una cosa”, le preguntó la voz , “si es que puedes responderla en la situación real en la que te encuentras, ¿quién te va a oír cuando pidas auxilio si tienes tapada tu boca o cómo harás para pedir ayuda a alguien que te socorra o cómo harás una pequeña señal si no le puedes ver y cómo podrás oírme para que te tranquilices un poco y sepas que nunca has estado solo, que yo a cada instante te miro, pero tú mismo te has conformado con la oscuridad que tiene esa ignorancia cuando finge escuchar palabras que no vienen de mí?

Te has negado a acercarte a donde hay luz de verdad, de conocimiento, de vida y de libertad, donde el amor no son sólo palabras sino que el amor tiene que ver con cuánta verdad hay en las palabras que diariamente hablas para ti y para los demás. Te he dado poder para que venzas y seas verdaderamente libre, te he dado autoridad para que mandes sobre tu vida; quiero ver cómo aprovecharás esta pequeña luciérnaga que allí te mando, si la ves…

También la encontré un día como una oveja perdida, llorando tras un despeñadero a punto de caer al fatal abismo y, por el profundo amor que le he tenido, siempre está lo suficientemente protegida, nada la puede separar de mi amor, ni aun la misma muerte. Ahora no sólo me oye sino también me ve, me sigue y me obedece. Ella ahora brilla un poco en la oscuridad sin problemas, con un poco de mi luz, porque reconoció un día de mis días que “yo soy el que soy” y que no hay nadie ni antes ni después de mí. Su Dios creador y Padre Eterno.

8
Liked it
Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,
votar


Leave a Reply