El ser humano se mueve en un mundo de cosas y relaciones que necesita entender. El conocimiento le permite decir lo que son las cosas y poder manejarlas. Con él no se refiere sólo a lo que tiene inmediatamente delante, sino que pretende ir más allá para dominar y transformar la realidad.
Para alcanzar esta meta es necesario que lo que conoce por la experiencia adquiera coherencia. Esto implica la organización de sus conocimientos en un sistema que unifique y permita una visión del conjunto. Esta tarea solo es posible estableciendo relaciones simbólicas, y transmitirlas con el significado a otros. Sólo entonces se puede hablar propiamente del “mundo”.
Se trata de buscar algo que de “razón” de las cosas, un “sentido” que lleve a comprender la existencia. Para esto es han utilizado modelos de explicación.
Los intentos de dar razón al mundo se han plasmado en relatos y teorías. Los relatos se contruyen utilizando imágenes, personajes, acciones, aventuras, con las que construyen narraciones que cuentan un acontecimiento y por el contario las teorías acuden a fórmulas, conceptos, símbolos, definiciones y enunciados con los que definen las cosas.
Las narraciones constituyen el modelo mítico, en él se utilizan metáforas e imágenes y se formulan relatos, cuentos o tradiciones oralmente transmitidas, que pretenden contar los orígenes de las cosas, quién y cómo las hizo para que veamos lo que ahora vemos.
En el siglo VII A.C. con Tales De Mileto, se puede decir que existe lo que dará en llamarse: pensamiento racional, qune en él y en sus continuadores presocráticos hasta el siglo V A.C. se superponen las explicaciones míticas y racionales. El modelo mítico ha precedido al racional, por lo que se ha entendido que éste nace por un proceso de racionalización de aquél.
tarea