Seguimos abordando una de las dos partes de la historia, la negativa, mientras nos vamos preparando para completar el cuadro en la tercera parte. Seguimos tratando el tema de la libertad interior y exterior, haciéndonos algunas preguntas relevantes que nos toca responder a cada uno.
“Hay solamente dos razas (y ellos no son distinguidos por el color): los que están libres y los que no” - Gerry Spence-
Siguiendo con el tema de la libertad, me parece que la frase al principio es muy interesante. Sin embargo, ¿cuándo somos libres y cuándo no? Tal vez esto se preste para una discusión demasiado subjetiva; mas, lo que hemos propuesto en la entrega anterior es que la libertad sirve para desarrollar nuestro potencial. Si esto es así, no somos libres cuando voluntaria o involuntariamente dejamos de buscar nuestro crecimiento.
Existen, básicamente, dos tipos de libertad: La interior y la exterior. Cada una de ellas tiene su nivel de importancia, pero no cabe duda sobre que la primera libertad que hemos de buscar para ser personas de excelencia es la interior. Esta libertad interior puede expandirse, pero también puede coartarse; sin embargo el decide es uno mismo.
¿Cómo? ¿Acaso no hay circunstancias incontrolables, sobre las que no podemos hacer nada? Bueno, sí, hay ocasiones en las que estamos aparentemente sin ninguna opción; pero subrayo “aparentemente” porque aunque no podamos controlar la crisis económica mundial, aunque no podamos controlar el mal genio del jefe o de la esposa (o esposo), aunque no podamos controlar el clima para que llueva cuando queramos y haga sol a nuestro antojo, la verdad es que siempre podremos decidir cómo responderemos a cualquier circunstancia. Y es en ese poder de elección que se encuentra nuestra verdadera libertad.
Pero recuerda que la libertad es sólo la mitad de la historia, la negativa, y en la otra entrega hablaremos sobre la mitad que nos está haciendo falta. Por el momento, piensa ¿estás permitiendo que una circunstancia incontrolable te impida elegir cómo vivir?
Very helpful