Lenguaje.
En el diálogo, Platón traza dos ejes opuestos entre si, por un lado, el de lo verdadero (αληθής), y por otro, el de lo falso (ψευδής). El primero está compuesto de la siguiente manera:
φρόνησις — χρηστός — αρετή — αληθής, mientras que el segundo:
αφρόνησις —πονηρός — κακία — ψευδής.
Así planteadas las cosas, a Cratilo sólo le queda la hipótesis de que, el artesano primero, al que llaman: Nomotheta (νομοθέτης), necesariamente haya sido un buen artífice de nombres, lo que debería estar enmarcado en el recorrido del primer eje, el cual lleva a la exactitud de los nombres; es decir, hace posible que la imagen lingüística sea una copia de la esencia nombrada. Por lo que, la teoría de la exactitud de los nombres queda, ahora, sostenida en la hipótesis de que el νομοθέτης, haya obrado con conocimiento de causa, y así haya nombrado a los objetos de forma tal que, en los nombres se pueda ver la naturaleza de los objetos, es decir, que el artesano primero haya construido nombres exactos.