Imagen y conocimiento.
Sabemos que la independencia de la filosofía con respecto a la religión y a la ciencia, tiene sus comienzos en los ataques de Descartes y Hobbes contra las filosofías de las escuelas; lo que fue un combate entre la teología y la ciencia. Descartes y Spinoza consideraron al ser idéntico al pensamiento; las ideas generales están en el pensamiento.
Lo primero es el pensamiento. Locke pensaba que los fundamentos del conocimiento no podían encontrarse en el pensamiento mismo, sino fuera de él, y a partir de las imágenes sensoriales.
Luego devino otro combate librado por la filosofía para lograr independizarse definitivamente de la ciencia. Podemos decir que, la verdadera independencia y la autoconciencia de ese logro fue conseguido con Kant, donde la teoría del conocimiento (Basándose en un estudio de Fritz Mauthner, Rorty sitúa en 1862, gracias a las observaciones de Zeller, la invención del término Erkenntnistheorie, . R. Rorty, “La filosofía y el espejo de la naturaleza”, p.132), considerada bajo la pregunta ¿cómo es posible el conocimiento?
Se establece como núcleo central de la filosofía; considerando a la teoría del conocimiento como una disciplina distinta de la ciencia y que a su vez le servía de fundamento. La metafísica intelectiva de Descartes como investigación de la posibilidad del conocimiento, es contemporáneo a la arquitectura de una ciencia general de la medida y del orden; con la función de dar cuenta del pasaje de las naturalezas simples a las naturalezas complejas.
Su estructuración está sostenida por dos líneas simétricas; una que toma la forma: álgebra – mathesis – naturalezas simples; y la otra: signos – taxonomía – naturalezas complejas. Dentro de este esquema, la mathesis permite ordenar las naturalezas simples, mientras que la taxonomía pone de manifiesto el orden de las cosas. De ahí que sea evidente la fusión entre álgebra y semiología, obteniendo una serie de signos que funcionan a manera de un álgebra, y a su vez el álgebra posee una naturaleza sígnica.
En fin, la pregunta por el conocimiento y todo el aparato de su investigación queda disuelto en una teoría de la representación, donde una conciencia es la generadora del conocimiento. Una teoría que estudia la relación entre las palabras y las cosas, como mediatizadas por la conciencia. La teoría de la mediación tiene sus oscuros orígenes en la cristología. La antigua fe en los dioses de la naturaleza quedó a un lado y sólo subsistió en la forma del arte; los antiguos dioses del viento, del agua, del fuego, fueron perdiendo poder de seducción, acaso no por causa de que aquellos dioses paganos hubieran sufrido la pérdida de la belleza, sino porque los hombres comenzaron a perder la imaginación que los antiguos sabios tanto habían adorado.