Sólo existe una manera de vivir. Todo lo demás gira en torno a ella.
Lo miremos por donde lo miremos, llegaremos al mismo punto de partida. Lo disfracemos con telas de justificación de los medios para llegar a un fin o de protección contra la maldad ajena, este aforismo es y será vigente por los siglos de los siglos: la tranquilidad de conciencia es el bien más preciado de toda persona. Analicémoslo.
- ¿Qué es más valioso: estar en paz consigo mismo o progresar socialmente cueste lo que cueste?
- ¿… o tener amigos de coveniencia?
- ¿… o ponerse de lado de la opinión del más fuerte?
- ¿… o negar la ayuda a quien sabemos la necesita y nos la pide aun cuando se la podamos dar?
- ¿… o autoconvencernos de que la pareja va bien y seguir dando y recibiendo lo antagónico al amor?
- ¿… o seguir envejeciendo en la frustración ante el miedo al qué dirán?
- ¿… o ignorar la injusticia cotidiana o espontánea, íntima o colectiva, por temor a represalias?
- ¿… o reprimirse porque piensen que somos raros y nos den de lado?
- ¿… o saber que podemos hacer más felices a quienes amamos o apreciamos y por egoismo no lo hacemos?
- ¿… o huir de nuestro propio yo que nos pide a gritos una evolución y además nos dice cómo hacerlo?
- ¿… o no escribir aquí?
He estado mirando en mi cajón de respuestas y sólo encuentro una.
¡Salud!