La clave es volver a regenerar los bosques como un todo completo con su biodiversidad incluida, hasta lograr el equilibrio sustentable. De la necesidad de su pronta reconstrucción depende nuestra sobrevivencia.
Desde nuestros orígenes como especie hemos estado vinculados a los bosques para nuestra sobrevivencia, ya sea estos como bosquecillos individuales de sabana o como florestas húmedas tropicales.
Somos animales básicamente arborícolas, no solo nos subimos a ellos desde niños sino que en la actualidad consumimos bosques en escala colosal.
Lo peor es que hacemos monocultivos de bosques, por ejemplo coníferas para pasta de papel, fumigando con ingentes cantidades de productos químicos para mantenerlos libres de insectos y enfermedades.
Con este procedimiento no solo se destruye la vida natural del bosque, subsuelo y suelo, sino que se contamina el nivel freático de los acuíferos, que es de donde nos abastecemos de agua en muchas regiones.
Los bosques traen aparejado todo un equilibrio de fauna y flora que se retroalimenta y limpia en forma constante. Toman el dióxido de carbono del aire (CO2), ese del cual hablamos por su exceso debido al calentamiento global y liberan el oxígeno (O2).
Enormes zonas de Siberia llegado el verano la tundra se descongela cada vez más en profundo (suelo helado permanente o Permafrost) liberando el dióxido de carbono acumulado durante millares de años. La solución es atrapar otra vez estos gases a través de los bosques.
Los bosques no solo retienen hasta el 90% del agua caída en forma de lluvia evitando de esta manera la erosión de los suelos, sino que la filtran y ceden los nutrientes que posibilitan la riqueza en flora y fauna de ríos, lagos y mares.
El planeta ha perdido enormes proporciones de selvas, debido a las malas prácticas culturales basadas solamente en el afán de ganar dinero.
Creoque nos encontramos en un punto de inflexión del no retorno si seguimos eliminado la floresta. Mucho hablamos sobre el petróleo consumido que no es renovable a una escala de tiempo humana, lo mismo sucede con los suelos que no son protegidos por los bosques. Esta materia orgánica es arrastrada por las aguas, empobreciendo los terrenos.
Por otro lado la biodiversidad de los bosques hace que estos sean sustentables o sea que se retroalimenten en forma constante, de esta manera podemos sembrar en los claros sin necesidad de devastar los bordes vegetados. En pocas décadas sufriremos estas erradas políticas de esquilmado de suelo, con declinación de las cosechas y aumento de la pobreza.
Por lo tanto mi propuesta es sencilla, volver a regenerar los bosques como un todo completo con su biodiversidad incluida, hasta lograr el equilibrio sustentable.
Volver a sembrar árboles en los linderos de los campos, a las veras de las rutas, unir los tristes parches de bosques aislados a través de caminos forestados para que la vida pueda nuevamente comunicarse y florecer.
Hagamos un capitalismo de árboles ante el fracaso de un capitalismo de solo dinero.
Apoyo 100% tu opinión, la gente sólo se dará cuenta de esto quizás cuando sea tarde, ojalá puedan darse cuenta antes y generar más áreas verdes en todos los territorios.
avatarreal.blogspot.com
La única forma es colonizar otros planetas, y no estoy seguro (y esto lo digo sin el mínimo cinismo) de que sea más difícil que reforestar o que demande mucho más tiempo.
hola quería decirte que te apoyo en lo de los bosques, de hecho tengo 25000 m² de terreno en los que estoy dejando crecer el bosque,pero natural nada de plantaciones o de monocultivos, lo mejor es dejar que crezcan los arboles autóctonos y que aguantan el clima de la zona.
Saludos