Antes de actuar es necesario pensar: lo que hago hoy, ¿beneficiará a las personas mañana?
Desde el momento en que llegamos a la vida, sin darnos cuenta, comenzamos a darle, por así decirlo, “Valor” a las cosas, de la misma manera en que se la damos a las personas o a las acciones que se realizan.
Todo en la vida tiene cierto valor, aquello que no notamos no forma parte de nuestra vida, lo que no forma parte de nuestras vidas no existe, lo que no existe carece de valor.
¿Qué intento dar a entender con esto?
En ocasiones no somos capaces de, si no observar, al menos ver lo que a nuestro alrededor ocurre. ¿Cómo podemos proteger el planeta donde habitamos si no somos capaces de darnos cuenta de que está allí?
¿Cómo sabremos que nuestras acciones, desde el simple opinar hasta el hecho de participar en una empresa de cualquier tipo, son capaces de dañar a la madre Tierra (que sin pedir realmente nada a cambio nos mantiene vivos) si no somos capaces de ver mas allá de nuestras narices?
Hoy en día los valores más conocidos son el amor, el respeto, la tolerancia y el perdón. Quizás no sean los más practicados, pero todo aquel que por azares del destino provenga de una familia que crea en algún dios al menos a escuchado hablar de ellos. Estos valores recién mencionados son los más marcados dentro de una sociedad, pero por desgracia en la mayoría de los casos (sabiendo que incluso en ocasiones son ignorados) solo son aplicados para las personas.
Digo por desgracia debido a que muchas veces olvidamos que las plantas, mamíferos, insectos y demás seres vivos conocidos y por conocer, al igual que nosotros son seres vivos (válgame la redundancia pero no se me ocurrió otra forma de mencionarlo), y por lo tanto merecen ser tratados con los mismos valores con los que deberíamos tratarnos entre humanos.
No podemos hablar de que somos seres éticos o con valores si, a la primera oportunidad, vamos tirando basura por cualquier parte que pasemos (si me refiero a esas envolturas y envases que siempre sobran después de disfrutar de la comida chatarra), o si mientras nos quejamos de que el gobierno no hace nada por detener la contaminación, nosotros mismos llegamos a nuestras casas y olvidamos todo aquello por lo cual hemos peleado.