Este importante descubrimiento tiene una especial importancia debido a que el ozono en los bajos estratos de la atmósfera se comporta como un gas de efecto invernadero, y su destrucción va de la mano con otro gas de efecto invernadero de mucho más abundancia, como el metano.
Científicos británicos, alemanes y de Cabo Verde del nuevo Observatorio Atmosférico de Cabo Verde en la isla de San Vicente, esto es en el Atlántico tropical, descubrieron que los gases que tienen efecto invernadero son eliminados en los niveles bajos de la atmósfera.

Este importante descubrimiento tiene una especial importancia debido a que el ozono en los bajos estratos de la atmósfera se comporta como un gas de efecto invernadero, y su destrucción va de la mano con otro gas de efecto invernadero de mucho más abundancia, como el metano.
Estos resultados han sido obtenidos después de examinar todas las evaluaciones del primer año de operaciones del Observatorio, y como los resultados eran tan impresionantes, un grupo de científicos, a bordo de un avión, con equipos y elementos especiales para los trabajos científicos, fueron a sobrevolar la zona con el objeto de hacer mediciones del gas ozono a diferentes niveles de altura. Todo esto con el objeto de abarcar una zona más grande que la que monitorea el Observatorio.
Todas las conclusiones fueron las mismas que las obtenidas desde tierra, demostrando con esto que grandes masas de gas ozono se destruyen en este lugar.
A través de los resultados que arrojan los equipos instalados en el Observatorio, revelaron la existencia de bromo y óxido de yodo encima del océano en esta zona. Los compuestos químicos descubiertos, que se producen por el aire cargado de humedad marina, mas las emisiones de las plantas microscópicas del mar, conocidas como fitoplancton, embisten al ozono causando su descomposición. Y, al mismo tiempo, se libera un químico que es agresivo con el gas metano, otro gas que produce el efecto invernadero, destruyéndolo.
La dificultad de acceso a la zona en que este fenómeno se produce hacía muy difícil su seguimiento y monitoreo, pero la inclusión de los nuevos procesos químicos en los patrones climáticos va a posibilitar obtener evaluaciones mejor evaluadas y precisas de las concentraciones de los gases metano y ozono en la atmósfera. Con esto se lograra mayor precisión en la predicción climática futura.
El director de la sección de Composición Atmosférica, en el Centro Nacional para la Ciencia Atmosférica, el profesor Alastair Lewis, que también es uno de los principales científicos que realizan este trabajo, y comenta con mucho optimismo que este descubrimiento, por el momento, es solo una muy buena noticia. La destrucción de ozono y metano es mayor de lo que se había pensado, y aun así, no es garantía de que el Atlántico tropical se convierta en un recolector permanente para estos nocivos gases.
Añadió que la composición atmosférica en esa zona esta en condiciones “al limite”, y será suficiente un pequeñísimo incremento en los niveles de oxido de nitrógeno, que son producidos por la combustión de los combustibles fósiles, y que arrastrados hacia la zona por los vientos alisios desde Europa, América del Norte o África Occidental para que el recolector se convierta en una fuente de gases con efecto invernadero.
Esta gran noticia incita a continuar con una campaña sostenida para que en el futuro nuestros hijos tengan un lugar limpio en donde vivir.