El Mar de Chile da cobijo a la mitad de las especies conocidas de ballenas, por lo tanto se adquiere un gran compromiso para asegurar la conservación de estos enormes y bellos ejemplares.
Si a usted le preguntaran por establecer una moratoria indefinida en la caza de ballenas en todos los mares de la tierra ¿qué respondería?
En un artículo de la BBC, publicado el 25 de junio, en que se aborda el tema, sobre el conflicto que se produce entre los grupos que apoyan la creación de santuarios y los que prefieren la caza, optando, estos últimos, por un levantamiento parcial de la moratoria, podrían quebrar la convivencia lograda hasta ahora. Llegar a un pronto acuerdo sobre este tema es fundamental para que así la CBI pueda dedicarse a estudiar los peligros inmediatos que afectan a estos cetáceos, como los que están en el Atlántico Norte, de los cuales solo quedan apenas 300 debido a indiscriminada cacería, y que en estos momentos corren un serio peligro de morir al ser golpeadas por barcos.
Mientras tanto, en Latinoamérica, tendrán que decidirse por la creación de santuarios, arriesgando la fragilidad de los acuerdos hasta ahora alcanzados.
Y al final preguntan su opinión sobre cual seria la mejor solución: La creación de santuarios o los acuerdos con los cazadores, en el sentido de permitir una captura limitada para llegar a tener así una armonía entre los miembros de la CBI.
Las respuestas a la pregunta fueron abrumadoramente a favor de impedir la caza comercial; no se recibió ni un solo mensaje que favoreciera la captura limitada, todos, sin excepción optaron por la creación de santuarios protectores para una de las especies más queridas e inteligentes de los mares del mundo. Es decir, que a la mayoría les parece que los intereses económicos no deben estar por encima de la preservación de la vida de la ballena.
Pero lo importante es que el “gobierno de Chile ha anunciado la extensión indefinida de la moratoria para la caza de cetáceos en sus aguas territoriales”. La reserva estará ubicada entre la línea del Ecuador hasta los 40 grados de latitud sur, límite con el llamado Santuario Ballenero Austral, que incluye las aguas que rodean la Antártida. Esta noticia se difundió en la sesión inaugural de la 60 asamblea anual de la Comisión Ballenera Internacional que se celebró en Chile desde el 23 al 27 de junio.
El mar de Chile da cobijo a la mitad de las especies conocidas de ballenas, por lo tanto se adquiere un gran compromiso para asegurar la conservación de estos enormes y bellos ejemplares. La CBI ha impuesto, desde 1986 una moratoria a la caza de ballenas con fines comerciales, pero si permite su captura con el fin de realizar investigaciones científicas, un resquicio que aprovecha Japón, y se calcula que los nipones han matado, desde que se permitió este tipo de captura, a más de 11.000 ejemplares de ballenas.
El anuncio, en Chile, se realizo desde Quintay, en donde funcionó la mayor planta ballenera entre los años 1943 y 1967.
“Elegimos este lugar porque representa el pasado, pero lo que estamos haciendo hoy día es una tarea de futuro”. Dijo Michelle Bachelet, Presidenta de Chile, y añadió: “Chile quiere dar al mundo una clara y contundente señal de su voluntad de proteger a las ballenas en sus aguas jurisdiccionales”.
La Unión Europea mas 13 países latinoamericanos intentan conseguir que se prorrogue indefinidamente la moratoria de caza impuesta en 1986, pero el grupo de los países cazadores, como Japón, Noruega e Islandia, a los cuáles actualmente se les permite la captura, sólo con fines científicos, promueven la idea de que el actual nivel de los distintos grupos de ballenas hace posible el volver a la caza comercial “sustentable” bajo estricto control internacional.
Después de ver las imágenes de los barcos balleneros en acción ¿apoyaría usted el caza comercial de este bello y pacifico animal?