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Claridad sexual

Para que nos sea dado, debe ser pedido. Las mujeres siempre esperan que los hombres pidan y exijan sus gustos sexuales. Y hay que ver el tipo de peticiones que a nosotros nos gustan, sexo en todas sus expresiones… pero por encima de todo oral y anal.

Es bien sabido, y nunca bien ponderado el deseo sexual en los hombres es 100 % visual, a diferencia de las mujeres que son solo oídos.

La pregunta es: ¿hablamos nosotros los hombres de los que nos gusta, a nuestras mujeres?

¿Será, que ellas, detrás de su ropa interior desde el cuello hasta los tobillos, estarán esperando que les exijan, lo que por temor y pudor no se han a atrevido a dar, por miedo a ser rechazadas?

No olvidemos, señores, que hoy en día la televisión, internet, la publicidad y las revistas temáticas están bombardeando a las mujeres de tips y secretos para seducir, pero ellos están guardados detrás de la imagen que ellas tienen de nosotros.

Porque si pensamos detenidamente, no creo que detrás del barrigón pedorro se esconda un “latinlover”, o un semental italiano, no señor, el cual quizás nuestras mujeres sí están observando en un vecino o en alguno de nuestros amigos más cercanos, como por ejemplo aquel galán que invitaste a ver el partido a tu casa, o el esposo de alguna de sus amigas.

¿No estará sucediendo que al nosotros penetrar con nuestro pene a nuestra dama, ella estará deseando fervorosamente que aquel que sobre ella gime, sea quizás un Cristiano Ronaldo, atlético y de aguante?

Señores, si queremos sexo oral, que nos lo hagan ellas y quizás una sesión de sexo anal, también brindado por ellas, ¿no sería especial realizar una faena alocada y exigente por parte de nosotros?

¿Cómo? Por ejemplo:

¿Ya han probado succionar sus labios menores y mayores con delicadeza? ¿Han introducido en su vagina el dedo índice sobre el dedo corazón y el pulgar levantado? ¡¿No!? ¡¿Qué nos pasa!? Esto se hace para generar el máximo de placer; con el dedo índice frotamos de manera constante el punto “g”, que según los estudios se encuentra sobre la vulva en la pared interior de la vagina; con el dedo corazón rozamos la zona erógena previa al cuello del útero y con el pulgar frotamos el clítoris. ¿Se dan cuenta? Tres servicios en una sola maniobra.

En medio de esta situación, ¿se han imaginado pedir sexo oral? ¿Sexo anal? Creo que con esto se logra una total sumisión “en la cama”, porque en todo lo demás… nunca jamás en la vida.

Aprovechen los estados de ánimo de su pareja, “las cochinadas” funcionan en los momentos de excitación, en los momentos de placer, nunca en la vida. Por favor, no los pidan a la hora de comer, ni en un semáforo, jamás en medio del último capítulo  de la novela, sólo cuando las tengan sobre ustedes y a punto de estallar.

Recuerden que la vida es solo una, y no hay tiempo para dejar cosas sin probar. Honestos, sinceros, responsables y exigentes.

Un abrazo.

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One Response to “Claridad sexual”

  1. MARTHA ISELA dice:

    Chamisso, tal parece que aunque ahora se hable mucho de que el sexo ya no es un tema tabú, sigue siéndolo, parece que nadie se atreve a comentar al respecto, pero de que leen, leen!! jajajaja.

    Estoy completamente de acuerdo amigo, la satisfacción en el acto sexual es de los dos, no de una sola persona, de lo contrario sería mejor un juguete para tal efecto, jajaja

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