La naturaleza es quien mejor sabe protegernos. El cultivo de las plantas denominadas “de interior” está cada vez más extendido entre nosotros, y cada vez se posee más conocimientos sobre ellas.
Pero, por desgracia, también está muy extendida la idea de que las planta de interior son difíciles de cuidar y por lo tanto es preferible tratarlas como si fueran un objeto que tan sólo necesita agua, y si muere se sustituye por otra.
Sin embargo, las plantas tienen más necesidades. Así lo confirman las estadísticas: cada año mueren o se estropean más del 30% de plantas de interior por no recibir los cuidados adecuados.
Mientras no exista una concientización general de que una planta es un ser vivo y como tal tiene necesidades que debemos satisfacer, las plantas seguirán muriendo.