La mayoria de los padres y madres buscamos lo mejor para nuestros hijos; sin embargo, a veces no sabemos qué es mas conveniente, si ser padres o amigos de nuestros hijos, como muchos expertos en el tema nos lo recomiendan. La disciplina con la que fuimos educados en nuestro tiempo, pensamos que es la mejor solución, pero no siempre es así.
Es tiempo de que como padres, actuemos como verdaderos amigos y procuremos el bien de nuestros hijos, no endosemos la responsabilidad a los maestros o a nuestras autoridades; a nadie de ellos les importa el bienestar de ellos, mas que a nosotros mismos; y no porque sea nuestra responsabilidad y obligación, sino simplemente porque los queremos. En la medida que sepamos educar a nuestros hijos, en un futuro nos ahorraremos grandes dolores de cabeza, a la vez de que tendremos la enorme satisfacción de haberles dado lo mejor de nosotros, como el mayor y mejor de los tesoros, más valioso que cuentas de banco, una educación universitaria o cualquier otro objeto material.
Solo entonces no solo seremos los mejores padres, sino los mejores amigos y habremos vencido y sorteado de una manera exitosa, muchos peligros y malos pasos, en los que nuestros hijos pudieran haber caído y lo habremos logrado nosotros mismos, contribuyendo además con nuestro granito de arena, para hacer de este mundo, uno mejor del que nos dejaron a nosotros. Recuerda es mejor “educar al niño, para no castigar al hombre”, la familia es y seguirá siendo por mucho tiempo el núcleo y bastión de nuestra sociedad.